La emoción por los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028 ha sido empañada por la insatisfacción de numerosos aficionados que han enfrentado serias dificultades para adquirir boletos a precios accesibles. La primera fase de venta, que se esperaba fuera una experiencia emocionante, se ha convertido en un escenario de frustración, donde los precios elevados y las comisiones inesperadas han dejado a muchos sin la oportunidad de asistir a este evento deportivo de prestigio mundial.

Para muchos, la posibilidad de presenciar competencias de alto nivel representa un sueño, sin embargo, esta ilusión se ha visto frustrada. Aquellos que esperaron ansiosos su turno en la plataforma de venta se encontraron con una realidad decepcionante: boletos agotados o costos que superan los USD 1.000, lo que ha generado una gran decepción entre los seguidores. Un claro ejemplo de esta frustración es el caso de Andie Pangan, una residente de Torrance, quien esperaba poder comprar entradas para disciplinas que ha seguido desde su infancia, como el tenis y la escalada, pero que terminó con las manos vacías tras una larga espera.

El precio de las entradas para la ceremonia inaugural ha variado entre USD 329 y USD 5.519, y rápidamente se agotaron las opciones más asequibles. A pesar de que algunas entradas económicas —de USD 28— estaban disponibles para eventos específicos, como las semifinales de fútbol femenino, la mayoría de los aficionados se vieron obligados a lidiar con precios exorbitantes en una variedad de competencias, lo que ha generado un fuerte descontento en las redes sociales y foros dedicados al deporte.

Las dificultades no solo se limitaron a los precios. Muchos usuarios también enfrentaron problemas técnicos al intentar acceder al sitio de venta. Kirsten Simitzi, por ejemplo, fue excluida de la plataforma con un mensaje de “Access Denied” tras esperar más de dos horas, solo para encontrarse luego con opciones limitadas y precios inflacionados. Las redes sociales han sido un hervidero de quejas, con aficionados expresando su desilusión y compartiendo sus experiencias negativas en la compra de entradas.

Ante esta situación, la organización detrás de los Juegos, LA28, ha emitido un comunicado donde asegura que los problemas técnicos experimentados no fueron generalizados y que se resolvieron rápidamente. Además, resaltaron el entusiasmo general por el evento y prometieron futuras oportunidades de compra, asegurando que se ofrecerán boletos a precios razonables tanto para los residentes locales como para los visitantes de otras regiones. Sin embargo, muchos se preguntan si estas promesas serán suficientes para calmar la frustración acumulada.

Un aspecto que ha llamado la atención es la comisión del 24% que se aplica sobre el precio final de cada entrada, justificada por LA28 como parte de los costos de procesamiento y entrega. Este recargo es notablemente mayor que el de otros eventos deportivos en Europa, donde generalmente no excede el 10%, lo que ha llevado a expertos a criticar las prácticas de venta implementadas para este evento.

Cada aficionado tiene la posibilidad de adquirir un máximo de 12 entradas para todo el evento olímpico y otras 12 para partidos de fútbol, con un límite de cuatro para las ceremonias de apertura y clausura. Si los boletos no se agotan en la primera fase de venta, los interesados podrán mantener su inscripción para futuros sorteos, que se llevarán a cabo bajo un sistema similar de registro y compra en ventanas de 48 horas. Esta modalidad contrasta notablemente con lo que se ha observado en los Juegos Olímpicos de París 2024, donde los precios de las finales de natación oscilaron entre 690 y 980 euros, lo que plantea interrogantes sobre la accesibilidad de los Juegos en Los Ángeles.