En la previa de un partido que despierta pasiones y controversias, la final del torneo local entre River Plate y Belgrano evoca recuerdos de un episodio oscuro en la historia del fútbol argentino. En 2011, River enfrentó a Belgrano en un descenso que conmocionó a los hinchas y dejó huellas imborrables en su trayectoria. La figura de Mauro Ferreras, conocido como Sub Zero, emergió en aquel contexto como un personaje que, aunque efímero en su fama, se ha consolidado como el actual líder de la barra brava de Los Borrachos del Tablón. Este domingo, su historia se entrelazará nuevamente con la del club, aunque las restricciones de seguridad impuestas podrían evitar su presencia en el estadio.

El 22 de junio de 2011, River Plate se encontraba en una situación crítica durante la Promoción, enfrentando a Belgrano en un partido de vital importancia. A los seis minutos del segundo tiempo, con el marcador en contra, un grupo de diez miembros de la barra brava irrumpió en el campo de juego, encabezados por Ferreras, quien rápidamente captó la atención de los medios y de las redes sociales, donde fue apodado Sub Zero por su parecido con un personaje de videojuegos. Este episodio, que tuvo lugar en el estadio de Belgrano, marcaría un antes y un después en la historia del club y en la carrera de Ferreras.

La escena fue caótica: Sub Zero se acercó a los jugadores de River, en particular a Adalberto Román, quien había cometido un error que costó un gol, y lo empujó en un acto de reproche. No solo eso, también desafiaba al árbitro Néstor Pitana, quien se mostraba atónito ante la situación que estaba presenciando. Mientras Matías Almeyda, uno de los emblemas de aquel plantel, intentaba calmar los ánimos, Ferreras continuaba con su actitud desafiante. Esta irrupción no solo fue un acto de violencia, sino que simbolizaba la desesperación de una hinchada que no podía soportar la posibilidad de un descenso.

Con el descenso confirmado, muchos jugadores se vieron obligados a dejar River Plate, pero Ferreras, lejos de ser sancionado, logró ascender en la jerarquía de la barra brava. Su participación en ese episodio violento le abrió las puertas para convertirse en una figura influyente dentro de Los Borrachos del Tablón, que en ese momento eran liderados por Martín Araujo y Guillermo Godoy. A medida que pasaron los años, Ferreras fue ganando poder y reconocimiento, hasta que en 2023 se convirtió en el máximo referente de la barra.

La transformación de Sub Zero en líder de la barra no ha sido un camino fácil. Enfrentó desafíos internos y externos, pero siempre logró mantenerse en la cima gracias a su capacidad de liderazgo y a su habilidad para manejar las dinámicas de poder dentro de la hinchada. Su relación con otros referentes de la barra, como su hermano Leandro y Ariel Calvici, ha sido crucial para consolidar su posición. Sin embargo, su ascenso también ha estado marcado por controversias y la necesidad de lidiar con las autoridades y las restricciones impuestas al fenómeno de las barras bravas.

Este domingo, la expectativa en torno al partido entre River y Belgrano no solo se centra en el desenlace del torneo, sino que también se proyecta sobre la figura de Sub Zero, quien, a pesar de ser el jefe de la barra, enfrenta un derecho de admisión que le impide ingresar al estadio. Las medidas de seguridad implementadas por el club y las autoridades buscan garantizar que episodios violentos del pasado no se repitan, aunque la tensión sigue latente en el ambiente. La historia de Ferreras refleja la compleja relación entre el fútbol, la hinchada y la violencia en el deporte, un tema que sigue generando debate en la sociedad argentina.