La causa por presunto enriquecimiento ilícito que involucra al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, entra en una etapa decisiva con la expectativa de declaraciones cruciales a lo largo de esta semana. Un testimonio central será el de Pablo Martín Feijoo, hijo de una de las jubiladas que vendió su departamento en Caballito a Adorni, quien es señalado como el nexo entre las partes involucradas en esta operación inmobiliaria. La declaración de Feijoo está programada para el miércoles 22 de abril y se espera que su relato brinde claridad sobre cómo se gestó esta compraventa que ha despertado tanto interés en el ámbito judicial.
El departamento en cuestión fue adquirido por las jubiladas por 200 mil dólares, tras una negociación que involucró un pago inicial de 30 mil dólares en efectivo y el resto a financiar sin intereses, con plazo de cancelación fijado para noviembre de este año. Los fiscales, liderados por Gerardo Pollicita, consideran que el testimonio de Feijoo podría ser determinante para desentrañar los detalles de la compraventa y la relación entre las partes. Para la audiencia, se le ha solicitado que lleve consigo su teléfono celular y todos los comprobantes de gastos relacionados con la propiedad, lo que podría ayudar a los investigadores a reconstruir el hilo de la operación.
El contexto de la investigación es complejo y está marcado por una serie de testimonios que se irán sucediendo a lo largo de los próximos días. Este mismo lunes, deberán comparecer los propietarios de la inmobiliaria que facilitó la venta inicial del departamento, la martillera Natalia Rucci y su esposo Marcelo Trimarchi. Rucci, en entrevistas previas, ha proporcionado detalles sobre la historia del inmueble, que perteneció a Hugo Morales, un futbolista destacado de los años 90, quien lo vendió en 2024 tras varias rebajas de precio. La propiedad, inicialmente valorada en 340 mil dólares, finalmente se vendió a las jubiladas por 200 mil, antes de que estas realizaran la posterior transacción con Adorni por 230 mil dólares.
El encargado del edificio, Juan, también fue citado para declarar el mismo día que Feijoo, lo que amplía el espectro de testigos que pueden aportar información relevante sobre la venta. Este cúmulo de declaraciones esperadas para esta semana es fundamental para comprender la dinámica que rodeó a la operación inmobiliaria y las implicancias que podría tener para Adorni, quien se encuentra bajo la lupa de la justicia. La presión sobre el jefe de Gabinete se intensifica a medida que se acumulan los testimonios y la fiscalía busca establecer un vínculo claro entre las transacciones y la supuesta conducta del funcionario.
La semana de citaciones culminará el viernes 24 de abril con la comparecencia de Matías Tabar, un contratista de la empresa Grupo AA, quien estuvo a cargo de obras en otra propiedad vinculada a los Adorni. La fiscalía ha solicitado que Tabar presente documentación que aclare el proceso de contratación y financiamiento de las obras realizadas en el predio, en un intento por establecer un patrón en las transacciones relacionadas con el funcionario. Además, se ha reiterado un pedido a la administración del country donde se ubica la propiedad para que proporcione información sobre los pagos de expensas, lo que podría aportar más datos al expediente.
La investigación se inscribe en un contexto más amplio de escrutinio sobre la conducta de funcionarios públicos en el manejo de bienes y recursos, y ha generado un debate sobre la transparencia y la ética en la gestión pública. A medida que avanza la causa, la atención de los medios y la opinión pública permanecerán atentos a cómo se desarrollan las audiencias y qué implicancias tendrán para los involucrados. La importancia de estos testimonios radica no solo en el esclarecimiento de esta situación particular, sino también en la necesidad de garantizar la rendición de cuentas en el ejercicio del poder político en Argentina.


