Aunque todavía resta el partido despedida de Lionel Messi, previsto para el próximo martes, el amistoso de este miércoles 30 de septiembre de 2026 ante Bolivia marcará el comienzo de una nueva etapa para la Selección argentina. El encuentro se disputará en el Estadio Mario Alberto Kempes, de Córdoba, y aparece como el primer paso de un ciclo cuyo principal objetivo será la Copa del Mundo 2030, la primera desde Corea-Japón 2002 que no tendrá al rosarino entre sus convocados.
A pocas horas del partido, Lionel Scaloni mantiene una única duda para definir el equipo: la presencia de Román Vega como lateral izquierdo o la inclusión de Matías Soulé. La elección también modificará el esquema táctico. Si juega Vega, el seleccionado formará con tres centrales y dos laterales-volantes, con el futbolista del Zenit por la izquierda y Agustín Giay sobre el carril derecho. En cambio, si el elegido es Soulé, el equipo utilizará una línea de cuatro defensores.
Con esa incógnita como única variante, la formación prevista para enfrentar a Bolivia sería la siguiente: Emiliano “Dibu” Martínez; Giay, Cristian “Cuti” Romero, Lisandro Martínez y Facundo Medina; Alexis Mac Allister, Exequiel Palacios, Nico Paz y Soulé o Vega; Julián Álvarez y Lautaro Martínez.
La primera señal del nuevo ciclo aparece en la conformación del ataque. Ante la ausencia de Messi, Scaloni comienza a darle forma a una dupla integrada por Lautaro Martínez y Julián Álvarez, una sociedad que parece perfilarse como una de las principales apuestas de la Selección para los próximos años. Ambos compartirán el frente de ataque en el amistoso de Córdoba.



