En Roma, el 4 de mayo, el rumano Cristian Chivu se ha convertido en el líder indiscutido del Inter de Milán, tras asumir el cargo de entrenador al inicio de la temporada. Chivu, quien tiene una profunda conexión con el club, no solo fue un destacado jugador, sino que también se formó como técnico en la cantera del Inter. Su llegada al banquillo del equipo marca el inicio de un nuevo capítulo en la historia del club, culminando en la obtención de su 21º 'Scudetto'.

El ex defensor tomó las riendas del equipo en junio de 2025, procedente del Parma, donde comenzó su andadura en el fútbol de élite. Su contratación se produjo en un contexto complicado, tras una temporada sin títulos y una dolorosa derrota en la final de la Liga de Campeones, en la que el Inter fue aplastado 5-0 por el Paris Saint-Germain. Ante este panorama adverso, Chivu se propuso no solo recuperar la confianza del equipo, sino también cimentar un estilo de juego que reflejara la esencia del club.

Desde su llegada, Chivu trabajó incansablemente para establecer una identidad clara en el Inter, caracterizada por un juego ordenado y ofensivo. Implementó un enfoque continuista, que reforzó la solidez defensiva mientras buscaba hacer crecer el potencial ofensivo del equipo. A medida que avanzaba la temporada, el Inter comenzó a distanciarse de sus competidores en la Serie A, mostrando un crecimiento constante y puliendo detalles tácticos que antes habían sido fuentes de frustración.

Sin embargo, el camino hacia el título no fue sencillo. En marzo, el equipo enfrentó un revés significativo con la ausencia del capitán Lautaro Martínez, lo cual generó dudas sobre su capacidad para sostener la ventaja en la lucha por el título. No obstante, la respuesta del equipo fue contundente, reafirmando su posición en la tabla y demostrando la capacidad de Chivu para manejar la presión en momentos críticos. Este episodio demostró que, a pesar de la adversidad, el equipo contaba con un liderazgo fuerte y decidido.

A lo largo de la temporada, Chivu logró ganarse el apoyo de los aficionados, que vieron en él un reflejo del espíritu del Inter. A pesar del descalabro en la Liga de Campeones contra el Bodø-Glimt, la afición se sintió identificada con el estilo de juego y la resiliencia del equipo. Chivu no solo es un técnico; es un símbolo de lo que representa el Inter, habiendo sido parte integral del club como jugador, donde conquistó tres 'Scudetti', dos Copas de Italia, dos Supercopas de Italia y la Liga de Campeones en el histórico triplete de 2010.

En su rol como entrenador, Chivu ha demostrado que su experiencia como futbolista se traduce en una gestión eficaz del grupo. A sus 45 años, mira hacia el futuro con ambición y la firme intención de llevar al Inter a nuevas alturas, tanto en el ámbito nacional como en competiciones internacionales. Su éxito en la Serie A lo convierte en el primer entrenador no italiano en ganar la liga desde José Mourinho en 2010, un logro que lo coloca en un selecto grupo de técnicos que han conquistado el título en su primera temporada al mando.

La directiva del Inter, encabezada por Giuseppe Marotta, reconoce la importancia de Chivu como pieza clave en su proyecto deportivo. Con el respaldo de jugadores y aficionados, el técnico rumano se propone continuar construyendo un equipo competitivo que no solo aspire a dominar en Italia, sino que también busque brillar en el escenario europeo, reafirmando así la grandeza del Inter de Milán en el fútbol mundial.