La jornada del sábado en el estadio Monumental fue escenario de una inesperada derrota para River Plate, que se enfrentó a Atlético Tucumán en el marco de la novena fecha del Torneo Apertura 2026. A medida que el partido avanzaba, la frustración de los hinchas se hacía palpable, llevando al entrenador Eduardo Coudet a interactuar directamente con los aficionados. Tras un primer tiempo donde la visita se puso en ventaja, el ambiente en las tribunas se tornó tenso, y fue en este contexto donde Coudet pidió el respaldo de los seguidores, buscando revertir el desánimo que se había apoderado del estadio.
El partido comenzó de forma adversa para el Millonario, que vio cómo Atlético Tucumán se adelantaba en el marcador gracias a un gol de Renzo Tesuri a los 18 minutos. La jugada que originó el tanto evidenció una serie de errores en la defensa riverplatense, donde Fabricio Bustos no logró interceptar un pase largo, y Germán Pezzella no pudo ganar el mano a mano con Franco Nicola. Esto permitió que Maximiliano Villa se desbordara por la banda y asistiera a Tesuri, quien definió sin oposición ante una zaga desorganizada. Este gol no solo representó una ventaja en el juego, sino que significó un hito para Atlético Tucumán, que nunca había logrado ganar en el Monumental en Primera División.
La situación era especialmente crítica para el equipo tucumano, que había estado atravesando un periodo de 13 derrotas consecutivas fuera de casa en la máxima categoría del fútbol argentino. La última vez que habían logrado sacar un punto de visitante fue en agosto de 2025, cuando empataron 2-2 frente a Sarmiento. La única victoria en el Monumental se remontaba a 2012, durante su paso por la B Nacional, lo que hacía que el presente triunfo adquiriera un significado aún más trascendental para el Decano.
En la segunda mitad, River Plate intentó recomponerse y Maxi Salas tuvo dos oportunidades claras para igualar el marcador. Una de ellas se fue al travesaño, mientras que el árbitro desestimó un reclamo de penal tras una mano de Leandro Díaz en el área. La desesperación por encontrar el gol del empate era evidente, y el ingreso de Juanfer Quintero, quien regresaba tras una lesión, generó expectativas en los hinchas. El colombiano intentó conectar el mediocampo con el ataque, pero sus esfuerzos no fueron suficientes para cambiar el rumbo del encuentro.
Al finalizar el partido, la afición no escatimó en mostrar su descontento. Los silbidos y los insultos resonaron por todo el Monumental, especialmente cuando los jugadores se retiraban hacia el vestuario, lo que reflejó el desánimo y la frustración de un público que esperaba más de su equipo. Coudet, por su parte, saludó al director técnico rival, Julio César Falcioni, antes de dirigirse rápidamente a los vestuarios, consciente de la presión que implicaba esta derrota.
Esta caída representa la segunda derrota en el ciclo de Coudet al mando de River Plate, siendo la primera en el Superclásico contra Boca Juniors. A pesar de este traspié, el equipo había logrado una importante victoria en la Copa Sudamericana frente a RB Bragantino, lo que les permitió clasificar como escoltas de Independiente Rivadavia. En el próximo partido de la competencia local, River Plate se preparará para enfrentar a San Lorenzo en octavos de final, aunque dependerá de los resultados de otros equipos en la jornada del lunes para mantener sus aspiraciones en el torneo.



