En su estreno como director técnico de River Plate durante el Superclásico, Eduardo "Chacho" Coudet analizó la derrota por 1-0 frente a Boca Juniors, donde su autocrítica fue palpable. En un encuentro que dejó preocupaciones tanto por el rendimiento del equipo como por decisiones arbitrales, Coudet no dudó en expresar su descontento con el desarrollo del juego y la falta de claridad en algunas acciones clave.

Al finalizar el partido en el Estadio Monumental, Coudet se mostró sincero sobre la actuación de su equipo, describiendo el encuentro como "bastante chato". Afirmó que, a pesar de la intensidad típica de un clásico, ambos equipos no lograron desplegar un juego convincente. "No se vio tanto juego de ninguno de los dos equipos", subrayó, evidenciando su insatisfacción con el nivel de competencia.

En cuanto a la estrategia planteada, el entrenador explicó que su equipo tenía una idea definida para el partido, buscando mantener una estructura compacta y generar oportunidades ante un Boca que esperaba atrás. Sin embargo, la situación se complicó rápidamente con la salida de Sebastián Driussi a los pocos minutos de juego, un contratiempo que Coudet consideró determinante. "Se nos complicó el partido con la salida de Driussi en el inicio", comentó, mostrando cómo este imprevisto alteró los planes iniciales.

Sobre el gol que le costó el partido a River, Coudet minimizó las ventajas que otorgó a Boca. Afirmó que no vio tan libre a Leandro Paredes en la jugada previa al tanto, y aunque reconoció que hubo momentos en los que su equipo quedó mal parado, consideró que el juego de ambos no fue lo suficientemente claro. "Después no vi tanto juego ni de Boca ni de River", resaltó, lo que sugiere un análisis crítico de la propuesta futbolística de ambos conjuntos en este Superclásico.

A pesar de la derrota, Coudet defendió la idea de que su equipo tuvo oportunidades que podrían haber cambiado el rumbo del partido. "Hemos tenido errores y algunas situaciones claras como para empatar el partido", afirmó, dejando entrever su confianza en que el equipo tiene potencial para mejorar. Reconoció que perder el clásico es siempre doloroso, pero subrayó la importancia de enfocarse en el trabajo que queda por delante.

Al ser preguntado sobre las decisiones arbitrales, el entrenador optó por no profundizar en la actuación del árbitro Darío Herrera. "No quiero hablar de los arbitrajes. Se habló demasiado en la previa", expresó, una respuesta que podría interpretarse como un intento de desviar la atención de lo que considera un tema sensible. Sin embargo, no dejó de mencionar una jugada en particular, donde River reclamó un penal por un empujón a Lucas Martínez Quarta. Coudet aseveró: "Si cobra la de Maxi Salas, esa era penal. Son finas las dos jugadas", una declaración que refleja su frustración por la falta de revisión del VAR en una situación que consideró clave.

Finalmente, Coudet transmitió un mensaje optimista sobre el futuro de su gestión en River. "Sigo con el mensaje claro de que tenemos que trabajar para vernos cada vez mejor", concluyó, destacando la necesidad de mejorar y aprender de los errores cometidos en un partido tan significativo como el Superclásico. La presión sobre Coudet es alta, y su capacidad para llevar al equipo a un rendimiento superior será fundamental en las próximas jornadas.