A solo una semana del inicio de su gestión como director técnico de River Plate, Eduardo Coudet se prepara para su primer gran reto: el debut ante Huracán en el estadio Tomás Adolfo Ducó, correspondiente a la décima fecha del Torneo Apertura. Con un enfoque meticuloso, el entrenador ha estado trabajando en la identificación de un déficit que advirtió durante sus primeros días en el River Camp, el centro de entrenamiento del club.
Conocido por su estilo comunicativo, Coudet, de 51 años, ha mantenido un diálogo constante durante las prácticas, un rasgo característico que comparte con su cuerpo técnico. Los preparadores físicos, Octavio Manera y Guido Cretari, también se han mostrado muy activos, al igual que Damián Musto, su asistente y exjugador bajo su mando en Rosario Central y Tijuana. Carlos Fernández, el videoanalista, se mantiene en un perfil más bajo, pero su trabajo es igualmente fundamental.
El primer diagnóstico de Coudet señala que la situación del equipo es más anímica que técnica, por lo que se ha enfocado en elevar la confianza de los jugadores. Según sus observaciones, el equipo ha sufrido 13 derrotas en 20 partidos, aunque en sus últimas presentaciones logró una victoria ante Banfield y un empate con Independiente Rivadavia. Además, busca recuperar a jugadores que han sido objeto de críticas por parte de los hinchas, como Maxi Salas y Facundo Colidio, entre otros. Coudet expresó su satisfacción con el plantel y su confianza en que, mediante esfuerzo y trabajo en equipo, podrán revertir la situación rápidamente.



