En su debut en el Circuito Internacional de Shanghái, Franco Colapinto experimentó una jornada complicada durante el Gran Premio de China. El piloto argentino finalizó en el 16° puesto en la clasificación para la carrera Sprint, quedando detrás de su compañero de equipo, Pierre Gasly, quien se posicionó 7°. La sesión de prácticas libres no estuvo exenta de incidentes, ya que el monoplaza de Colapinto sufrió una detención inusual en medio de los boxes, lo que generó una escena atípica en la Fórmula 1.

A tan solo 15 minutos del cierre de la única práctica libre, el piloto ingresó a boxes para cambiar los neumáticos y preparar su vehículo para una simulación de clasificación. Sin embargo, su auto se apagó en los primeros metros del pit lane, obstruyendo la calle de boxes. Los mecánicos de Alpine, que se encontraban al final de los pits, tuvieron que correr para ayudarlo, pero a mitad de camino, Colapinto logró reiniciar su monoplaza y avanzar por sí mismo, aunque al llegar al box encontró que no había nadie allí.

La escudería no brindó detalles sobre la causa de la falla que detuvo el coche de Colapinto, aunque esta situación se replicó en otros monoplazas a lo largo de los dos fines de semana de actividad. A pesar de los contratiempos, el argentino regresó a la pista y marcó un tiempo de 1:34.947, que lo ubicó en el 15° lugar, a 0.217 segundos de Gasly. En la clasificación, Colapinto quedó nuevamente rezagado, expresando su desconcierto por la diferencia de rendimiento con su compañero y reconociendo que, a pesar de las dificultades, el auto tenía un buen desempeño.