Franco Colapinto tuvo una destacada participación en el Gran Premio de China, donde logró finalizar en la décima posición, marcando su primer punto en la temporada con el equipo Alpine. A pesar de enfrentar adversidades durante la carrera, el piloto argentino se mostró resiliente y recibió el reconocimiento de su ingeniero de pista, Stuart Barlow, quien lo felicitó por su rendimiento.
El inicio de la carrera fue prometedor para Colapinto, quien se posicionó en el sexto lugar tras una excelente salida. Sin embargo, la estrategia que había planeado, que incluía el uso de neumáticos duros, se vio afectada por la aparición de un Safety Car en la vuelta 11, debido a un incidente con Lance Stroll. En ese momento, el joven de 22 años expresó su frustración por la decisión de la dirección de carrera, cuestionando la necesidad del Safety Car y sugiriendo que debería haberse implementado un Virtual Safety Car en su lugar.
A pesar de los contratiempos, Colapinto continuó luchando en la pista y, tras una parada en boxes en la vuelta 33, sufrió un contacto con el Haas de Esteban Ocon. A pesar del daño en su monoplaza, el argentino demostró su habilidad al mantener su posición y finalizar en el décimo lugar. Al cruzar la línea de meta, su ingeniero le transmitió su orgullo: "Hiciste un gran trabajo recuperándote. Este es un gran logro para ti", a lo que Colapinto, aunque satisfecho por el punto, no pudo evitar expresar su descontento por las circunstancias que le impidieron un mejor resultado.



