Belgrano de Córdoba alcanzó un hito histórico al consagrarse campeón de la Liga Profesional de Fútbol por primera vez en su historia. La victoria frente a River Plate desató una ola de festejos en la ciudad, donde miles de hinchas salieron a las calles para celebrar este logro tan esperado. La consagración del equipo celeste se tradujo en un despliegue de alegría que inundó cada rincón de la capital cordobesa, con cánticos, banderas y una atmósfera de euforia que se vivió en cada esquina.

La caravana de celebración, inicialmente programada para el domingo por la noche, tuvo que ser postergada debido a la impresionante afluencia de aficionados que se agolpaban en las calles. Sin embargo, el lunes se reanudaron las festividades con una impresionante vuelta olímpica en un micro descapotable que recorrió el anillo de Circunvalación. Este evento, que pretendía ser una fiesta, estuvo a punto de transformarse en una tragedia cuando uno de los jugadores, Sebastián Longo, chocó con un cartel de señalización, lo que generó momentos de tensión y preocupación entre los presentes.

El recorrido comenzó en el predio de Villa Esquiú, donde el plantel se reunió antes de salir a las calles. El capitán Lucas Zelarayán compartió en sus redes sociales un mensaje de entusiasmo, mientras que sus compañeros Emiliano Rigoni y Santiago Longo alentaron a los hinchas a acompañar al equipo en este momento inolvidable. A medida que avanzaban, la multitud creció, y los colores celestes llenaron el paisaje, creando un espectáculo visual que reflejaba la pasión de los simpatizantes.

Durante el trayecto, el colectivo descapotable, que llevaba el trofeo de campeón, se detuvo en varios puntos significativos. Uno de los momentos más simbólicos fue cuando los jugadores dejaron un muñeco con la camiseta de Talleres en un puente peatonal, un gesto que se interpretó como un homenaje a la rivalidad local. Por su parte, la seguridad del evento fue coordinada por la Policía de Córdoba, que instó a los aficionados a seguir las directrices para garantizar la seguridad de todos.

El episodio que involucró a Sebastián Longo, quien se golpeó la cabeza contra un cartel, fue captado por las cámaras de televisión y rápidamente se volvió viral, generando reacciones entre los hinchas y los analistas deportivos. Los gritos de advertencia de los periodistas presentes evidenciaron la tensión del momento, aunque afortunadamente, el jugador no sufrió lesiones graves. Este incidente, lejos de opacar la celebración, se sumó a la anécdota festiva de una jornada que quedará grabada en la memoria colectiva del club y sus seguidores.

La noche anterior a esta jornada de festejos, el plantel tuvo la oportunidad de celebrar en el Festival Nacional del Cuarteto en Jesús María, donde compartieron escenario con el icónico Carlos “La Mona” Jiménez. Este evento, que superó las 12 horas de música y atrajo a miles de personas, se convirtió en una celebración del fútbol y la cultura cordobesa. La presencia de los futbolistas en el escenario, junto a la figura de La Mona, simbolizó la unión entre el deporte y la música, reflejando la identidad cordobesa en su máxima expresión.

El show culminó con la interpretacion de “Enamorado”, la canción que la hinchada celeste adoptó como himno en esta temporada, lo que provocó un estallido de emoción entre los presentes. La entrega de una camiseta con el número nueve y la medalla de campeón a La Mona Jiménez por parte de los jugadores fue un gesto que consolidó aún más la conexión entre el club y la comunidad, resaltando la importancia del fútbol como un elemento unificador en la cultura argentina.