Darlo todo. “Es sólo un partido de fútbol”, expresó uno de los argentinos más confiables, acaso el más confiable hoy. La frase invita a escuchar y actuar en consecuencia. El Mundial terminó y esta selección ya ocupa un lugar en la historia. Sus integrantes dejaron una lección con múltiples elementos para analizar, aunque la Argentina es mucho más que ese logro. Como alguna vez aconsejó aquel compatriota de los nuevos campeones: “Argentinos a las cosas”. Quizás algún día todos podamos compartir con nuestros jugadores la sensación de haber dado todo.

Fernando Braconi

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Jugar en equipo. El fútbol es belleza, emoción, entrega y disciplina, pero, sobre todo, es compañerismo: todos para uno y uno para todos. Así lo entienden los representantes, el cuerpo técnico, los auxiliares y los jugadores. Cada uno da lo mejor de sí; nadie se guarda nada. No hay egoísmo ni faltas de respeto, ni tampoco pedidos para excluir a un compañero.

¿Que todos juegan para Messi? ¿Y Messi no juega para todos cuando da pases o tira centros que son verdaderas asistencias? Todos juegan en equipo. Pueden ganar o perder, porque eso también es el fútbol. Por eso, campeones o subcampeones, reciben el agradecimiento por haber conseguido el triunfo del potrero, de la gente humilde y de quienes nunca se rinden. Muchas gracias, campeones del humanismo. Ojalá su ejemplo sea imitado por políticos, empresarios y “ventajeros” que ocupan lugares de dirigencia social en la Argentina. Los abrazamos.