En una emotiva conferencia de prensa celebrada en Huelva, la destacada jugadora de bádminton Carolina Marín anunció su retiro del deporte profesional, describiendo esta decisión como "la más difícil" de su vida. Sin embargo, también expresó que ha sido "la mejor", dado el contexto de su salud y su carrera. La onubense, quien ha dejado una huella imborrable en el bádminton mundial, se mostró agradecida por el tiempo que dedicó al deporte y reflexionó sobre su trayectoria durante los 24 años que estuvo en la elite.

La atleta, que se ha destacado por su determinación y coraje, admitió que la decisión de retirarse no fue sencilla. Tras un encuentro con niños en el Pabellón Diego Lobato, donde iniciara su camino en el bádminton, Marín explicó que su resolución fue el resultado de un profundo proceso de reflexión. A pesar de su deseo de competir en el Campeonato de Europa Huelva 2026, el cual comenzó recientemente, la jugadora se dio cuenta de que su salud debía ser prioritaria. Esto ha marcado un cambio significativo en su vida, ya que el deporte ha sido su pasión y su razón de ser durante casi dos décadas y media.

Marín, quien ha tenido que lidiar con diversas lesiones a lo largo de su carrera, reveló que su rodilla ha sido un tema recurrente en su vida deportiva. En abril del año pasado, volvió a enfrentarse a una grave lesión tras una nueva ruptura en París. A partir de ese momento, la jugadora se sometió a un riguroso control de su estado físico, siempre en la búsqueda de la mejor respuesta de su cuerpo ante el exigente entrenamiento al que se sometía. La deportista enfatizó que, aunque no fue una decisión impulsiva, el riesgo que implicaba continuar jugando se volvió evidente ante la fragilidad de su rodilla.

La campeona olímpica y tricampeona mundial se mostró satisfecha con su carrera, aunque también reconoció las limitaciones que su estado de salud le impone. En sus palabras, dejó claro que su bienestar es lo más importante y que debe ser realista sobre lo que puede y no puede hacer en el futuro. De esta manera, subrayó la importancia de cuidar su cuerpo y evitar actividades que puedan poner en riesgo su salud.

Marín también habló sobre su deseo de seguir vinculada al deporte, con la intención de aportar y devolver todo lo que ha recibido a lo largo de su trayectoria. Reconoció que, a pesar de su amor por el bádminton, debe aceptar que su cuerpo no puede soportar el mismo nivel de impacto que antes. En este sentido, mencionó las recomendaciones de su cirujano, quien le aconsejó optar por ejercicios de bajo impacto en lugar de los que implican una mayor carga para sus rodillas.

Finalmente, la atleta hizo hincapié en que, aunque ha pasado por tres cirugías en su rodilla derecha, se siente afortunada de poder seguir caminando y disfrutando de la vida. Para ella, poder llevar una vida activa, aunque sea con limitaciones, es un motivo de satisfacción y un recordatorio de los sacrificios realizados durante su carrera. Marín se despide del bádminton con la certeza de haber dado lo mejor de sí misma, dejando un legado que inspirará a futuras generaciones de deportistas.