El estadio de Anoeta fue testigo de un emocionante encuentro entre el Alavés y la Real Sociedad, que culminó con un agónico empate 3-3 gracias a un gol de Lucas Boyé en el tiempo de descuento. Este resultado refleja no solo la intensidad del choque, sino también la incapacidad de la Real de cerrar el partido a pesar de haber dominado gran parte del mismo. La tarde era prometedora para los locales, que comenzaron el duelo con una clara superioridad y un juego ofensivo que dejó entrever su intención de llevarse los tres puntos.
Desde el inicio del partido, la Real Sociedad mostró su fuerza en el campo, aunque un error de Caleta-Car, al introducir el balón en su propia portería en un intento de despeje, permitió que el Alavés se pusiera en ventaja sin haber realizado un disparo a puerta. Este gol, en su naturaleza accidental, dejó a los donostiarras sorprendidos, quienes rápidamente buscaron la manera de revertir la situación. Sivera, el arquero del Alavés, tuvo que emplearse a fondo para evitar que el equipo local igualara el marcador tras un testazo de Caleta-Car, quien en un intento por redimirse, se encontró con la muralla del portero rival.
La igualdad llegó a los 14 minutos del primer tiempo, cuando Luka Sucic, con un poderoso zurdazo desde el borde del área, estableció el 1-1. La afición de Anoeta estalló de júbilo, animando a su equipo a seguir presionando. Sin embargo, el Alavés, a pesar de no ser el equipo más dominante en el terreno, volvió a ponerse por delante gracias a un gol de Diabaté, que aprovechó otro error en la defensa de la Real, esta vez de Remiro y Turrientes, para marcar el segundo tanto. Este gol evidenció la fragilidad en la retaguardia del equipo local, que no lograba consolidar su juego defensivo.
Apenas tres minutos después, la Real Sociedad volvió a equilibrar el marcador con un remate de Turrientes desde fuera del área, aunque el gol fue acreditado como un autogol de Sivera. Este intercambio de goles en la primera mitad mantuvo a los espectadores en vilo, aunque el juego se tornó errático en los minutos posteriores, con ambos equipos intentando encontrar el camino a la victoria. A pesar de las oportunidades para ambos lados, el primer tiempo concluyó sin cambios en el marcador, dejando la emoción latente para la segunda mitad.
En el segundo tiempo, el director técnico del Alavés, Matarazzo, realizó un par de cambios estratégicos, incluyendo la entrada de Guedes, buscando mayor verticalidad en el ataque. Sin embargo, la Real continuó creando ocasiones, aunque fallaron en concretar en varias oportunidades. A medida que pasaban los minutos, la presión del Alavés se hizo más evidente, y finalmente, el recién ingresado Óskarsson, con un cabezazo tras un centro de Kubo, logró poner el 3-2 en el marcador a los 60 minutos.
La Real Sociedad, que había dominado gran parte del encuentro, se vio obligada a reaccionar nuevamente. Aunque tuvieron oportunidades para aumentar su ventaja, no lograron concretar. El desgaste físico se hizo notar en ambos equipos y, en los minutos finales, el Alavés intensificó su búsqueda del empate. Tras un asedio constante en los últimos minutos, Lucas Boyé encontró la oportunidad de oro y, en el tiempo de descuento, igualó el marcador, sellando así un punto para su equipo en un desenlace dramático. Con este resultado, el Alavés se aleja un poco de la zona de descenso, mientras que la Real Sociedad deberá reflexionar sobre su falta de contundencia en la defensa y la necesidad de cerrar los partidos cuando se tiene la ventaja.



