El Fotballklubben Bodo Glimt, un club con más de 100 años de historia, ha recorrido un camino lleno de altibajos a lo largo de su existencia. En 2013, logró su tan ansiado ascenso a la Primera División noruega, pero sus primeros años en la máxima categoría fueron complicados. Tras salvarse del descenso en 2014 y tener una temporada aceptable en 2015, en 2016 el equipo finalizó en una de las últimas posiciones y descendió, regresando a la Segunda División en solo un año.

Sin embargo, la historia de Bodo Glimt cambió radicalmente. En los últimos siete años, el club se ha consolidado como una de las potencias del fútbol noruego, acumulando cuatro títulos y tres subcampeonatos. Su reciente hazaña en la UEFA Champions League, donde eliminó al prestigioso Inter de Milán, capitaneado por Lautaro Martínez, con un global de 5-2, ha marcado un hito en su trayectoria y ha elevado su reputación a nivel internacional.

Ubicado en Bodo, una ciudad de aproximadamente 55 mil habitantes en el Círculo Polar Ártico, el club enfrenta desafíos climáticos únicos, con inviernos severos y veranos con casi 24 horas de luz solar. Fundado en 1916, Bodo Glimt experimentó un avance significativo en 1975 al alzarse con la Copa de Noruega, rompiendo tabúes que limitaban su participación en competiciones. Desde entonces, bajo la dirección de Kjetil Knutsen, quien se encuentra en su octavo año como entrenador, el equipo ha sabido formar jóvenes talentos y convertirse en un referente del fútbol escandinavo.