Boca Juniors logró una contundente victoria por 3-0 frente a Barcelona de Ecuador en La Bombonera, en el marco de la segunda jornada del Grupo D de la Copa Libertadores. Este triunfo llega en un momento crítico de la temporada, justo antes del esperado Superclásico contra River Plate, programado para el domingo 19 de abril en el Estadio Monumental. A pesar del resultado positivo, el encuentro dejó una sombra de tristeza debido a la grave lesión de Agustín Marchesín, el arquero titular, quien debió abandonar el campo en el primer tiempo, visiblemente afectado.
La salida de Marchesín se produjo en los primeros minutos del partido y su reacción fue alarmante: entre lágrimas, el guardameta expresó su dolor con un contundente “me rompí”, lo que sugiere un posible diagnóstico de rotura de ligamentos en su rodilla derecha. Este tipo de lesiones generalmente requieren un tiempo prolongado de recuperación, lo que podría dejar a Boca sin uno de sus jugadores más importantes en un momento decisivo de la temporada. En su ausencia, Leandro Brey asumió la portería, pero la preocupación por la salud de Marchesín se convirtió en uno de los temas centrales de la jornada.
Leandro Paredes, el capitán del equipo, fue uno de los primeros en expresar su apoyo a su compañero lesionado. Al finalizar el partido, el mediocampista, que recientemente volvió a Boca tras su paso por Europa, se dirigió a los medios para enviar un mensaje de aliento a Marchesín: "Primero que nada, quiero mandarle un abrazo a Agustín. Es un momento difícil para nosotros, y ojalá su recuperación sea rápida para que vuelva pronto al equipo". La solidaridad en el vestuario se hizo evidente, subrayando la unidad del grupo ante la adversidad.
Paredes también analizó el desempeño del equipo en el encuentro, reconociendo que, a pesar de la difícil situación, Boca mostró un gran nivel de juego. “El resultado es justo. Aunque tuvimos algunos momentos complicados al principio, logramos manejar el partido y encontrar el camino hacia el gol”, comentó, destacando los tantos de Lautaro Di Lollo, Santiago Ascacibar y Ander Herrera que sellaron la victoria. Esta actuación fue un reflejo de la capacidad del equipo para sobreponerse a las dificultades y concentrarse en el objetivo.
Con el regreso de Paredes al club, se espera que Boca inicie una nueva etapa en su historia, y la Copa Libertadores representa una oportunidad única para alcanzar grandes logros. “Debutar en La Bombonera en la Libertadores es algo increíble. Jugar en esta cancha con esta camiseta es un sueño hecho realidad. Espero poder contribuir para que el equipo logre lo que se propone”, expresó el mediocampista, quien mantiene la vista fija en la posibilidad de conquistar nuevamente este prestigioso torneo.
El Superclásico se aproxima rápidamente, y el equipo no tiene tiempo para relajarse. Paredes se refirió a la importancia del próximo encuentro, donde se encontrará con varios de sus compañeros de selección, y destacó la necesidad de prepararse de la mejor manera. "A partir de mañana, hay que enfocarse en el Súper. Es un partido crucial en una cancha difícil. Espero que podamos entrenar y planificar adecuadamente para ofrecer un gran espectáculo", concluyó. Con seis puntos en el Grupo D de la Libertadores y la mente en el torneo local, Boca se encuentra en un momento clave, donde cada encuentro es vital para cumplir sus ambiciones.



