En una jornada que podría marcar un punto de inflexión en la campaña de Boca Juniors en la Copa Libertadores, el equipo argentino sufrió una dura derrota ante la Universidad Católica de Chile en su estadio, La Bombonera. Con este resultado, el Xeneize se encuentra al borde de la eliminación, ya que necesitará un milagro en la próxima fecha para avanzar a los octavos de final. La Universidad Católica, por su parte, se consolidó en la cima del grupo y dio un paso importante hacia la clasificación.
Desde el inicio del partido, Boca mostró intenciones de atacar y generar peligro. La primera oportunidad clara llegó a los pocos minutos, cuando Exequiel Zeballos, tras una jugada colectiva, disparó de volea. Sin embargo, su remate se perdió desviado, lo que sería un presagio de la falta de efectividad que marcaría la tarde para el equipo local. A pesar de la presión y el apoyo de sus hinchas, el Xeneize no logró concretar sus opciones en el primer tiempo.
El partido tuvo un momento de controversia cuando Zeballos fue derribado en el área rival, lo que generó un reclamo masivo por parte de los jugadores de Boca que pedían penal. El árbitro colombiano Wilmar Roldán, sin embargo, desestimó las protestas y continuó el juego, una decisión que dejó a los jugadores y al cuerpo técnico del Xeneize visiblemente frustrados. La falta de justicia en estas situaciones puede afectar la moral del equipo en momentos críticos como este.
A medida que avanzaba el primer tiempo, la Universidad Católica comenzó a asentarse en el campo y a generar sus propias oportunidades. A los 30 minutos, los chilenos lograron un córner que, tras una serie de rebotes, terminó en un disparo desviado por Marco Pellegrino. Este momento fue un claro indicativo del cambio de dinámica en el partido, donde los visitantes empezaron a hacerse notar más en el área de Boca.
El golpe definitivo llegó a los 33 minutos, cuando Clemente Montes aprovechó un contraataque letal y, tras eludir a Ander Herrera, realizó un potente disparo que se estrelló en el poste antes de entrar en la red. Este gol no solo puso al frente a la Universidad Católica, sino que también dejó a Boca en una situación desesperante, obligándolo a buscar el empate con urgencia, a sabiendas de que una nueva derrota podría significar el final de su andar en la Copa.
Boca Juniors viene atravesando una fase complicada, con tres encuentros sin poder sumar de a tres en esta competencia. La presión por conseguir un resultado positivo se intensificó tras el último partido, donde solo logró un empate 1-1 frente a Cruzeiro, a pesar de contar con un hombre de más durante gran parte del segundo tiempo. Además, las ausencias de jugadores clave como Santiago Ascacíbar, por suspensión, y Miguel Merentiel, por lesión, han despojado al equipo de su mejor potencial en un momento crucial de la competencia.
El panorama no es alentador para Boca, que se encuentra en la última posición de su grupo y necesita una victoria en la próxima jornada, además de esperar resultados favorables de otros partidos, para mantener sus esperanzas de avanzar a los octavos de final. Mientras tanto, la Universidad Católica, con 10 puntos, se posiciona con un pie en la siguiente fase, aunque cualquier tropiezo podría complicar su situación. La presión aumenta y la afición espera una reacción del equipo argentino en los próximos encuentros.



