El pasado 24 de mayo quedará grabado en la historia del Club Atlético Belgrano, ya que el equipo cordobés logró su primer título tras vencer a River Plate por 3 a 2 en una emocionante final disputada en el Estadio Mario Kempes. Este triunfo no solo representa un hito para el club, sino también para sus jugadores, quienes no ocultaron su emoción y orgullo por haber alcanzado este logro tan esperado.

Nicolás ‘Uvita’ Fernández, quien se erigió como uno de los héroes de la jornada al anotar los dos goles decisivos, compartió sus sentimientos tras el partido. Desde el banquillo, tuvo que esperar hasta el minuto 76 para entrar al campo, pero su insistencia ante el entrenador Ricardo Zielinski valió la pena. “Quiero dedicar este triunfo a mi familia y a todos los que creyeron en mí. Este club se lo merecía, la ciudad lo merecía. Necesitábamos un título”, declaró el delantero, visiblemente emocionado.

El capitán del equipo, Lucas Zelarayán, también expresó su profundo agradecimiento y dedicó el triunfo a su familia, recordando la reciente pérdida de su tío. “Él siempre estuvo presente, nos ayudó a salir campeones. Desde chico soñé con ver a Belgrano levantar un trofeo, y hoy ese sueño se hizo realidad”, afirmó entre lágrimas, reflejando el sentimiento de pertenencia que caracteriza a los jugadores y la hinchada.

A lo largo del encuentro, Belgrano demostró un espíritu de lucha inquebrantable, logrando revertir situaciones adversas, tal como había sucedido en partidos anteriores. “Nunca nos dimos por vencidos, lo hicimos por la gente, por nuestra familia. Sabíamos que íbamos a darlo vuelta”, destacó Zelarayán, reafirmando el compromiso y la conexión emocional que existe entre el equipo y sus seguidores.

Franco ‘El Mudo’ Vázquez también compartió sus impresiones sobre esta victoria histórica. El mediocampista expresó que siempre había soñado con regresar a Belgrano y contribuir a que el club lograra un título. “Esto es increíble. Somos una familia, y eso se vio en el campo de juego. Dejar la vida en cada partido fue fundamental para alcanzar este logro”, comentó Vázquez, quien ya había sido parte de la memorable victoria de 2011, cuando Belgrano volvió a la Primera División y dejó a River Plate en la segunda categoría.

El director técnico, Ricardo Zielinski, que había estado al mando en aquel ascenso, reflexionó sobre la importancia de este triunfo. “Cada partido es diferente y con contextos distintos. Esta vez luchamos por ser campeones, y el rival, River, es de gran renombre. Valoro el esfuerzo de mis jugadores y el significado de ganar ante un adversario de esta magnitud”, concluyó el entrenador, quien sumó este título a una carrera de casi mil partidos en el fútbol profesional.

La celebración por parte del plantel y los seguidores de Belgrano fue desbordante, con una vuelta olímpica que se realizó en un autobús descapotable por el estadio, simbolizando la alegría y el orgullo de una afición que vio cumplido un sueño que parecía inalcanzable. Este triunfo marca un nuevo capítulo en la rica historia del club y deja a todos sus integrantes con la esperanza de más éxitos en el futuro.