Un avión organizado por la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) aterrizó en Madrid la noche del miércoles, completando la evacuación de españoles, en su mayoría vinculados al ámbito deportivo, desde Arabia Saudí. El vuelo, que llevó a cabo una escala en Hurghada, Egipto, fue un esfuerzo coordinado por la RFEF ante la creciente tensión en Oriente Medio.

El presidente de la RFEF, Rafael Louzán, recibió a los pasajeros del vuelo ENT572 en el Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas. Entre los evacuados se encontraban diversos profesionales del fútbol, incluidos el seleccionador de fútbol sala de Kuwait, Bruno García, y otros entrenadores y jugadores destacados. Todos ellos expresaron su alivio al llegar a territorio español, tras días de incertidumbre debido a la escalada militar en la región.

Desde el 28 de febrero, la RFEF había establecido un gabinete de crisis para facilitar la salida de sus miembros. La situación se tornó urgente cuando los profesionales del fútbol en Catar solicitaron la evacuación. Después de varios intentos fallidos, finalmente lograron organizar el vuelo que trajo de regreso a los evacuados, quienes no ocultaron su emoción al reencontrarse con la seguridad de su país.