El Atlético de Madrid ha comenzado su enfrentamiento en la final de la Copa del Rey con un revés inesperado, al permitir que la Real Sociedad abra el marcador apenas 14 segundos después del pitido inicial. El partido, que se lleva a cabo en el emblemático estadio La Cartuja de Sevilla, ha dejado a los colchoneros en una situación complicada, obligándolos a remontar un resultado que, de mantenerse, significaría un nuevo título perdido. Desde 2013, el equipo no ha podido alzar este trofeo y busca romper esa racha negativa en un encuentro que ya comenzó con una nota amarga.

El gol que marcó la Real Sociedad fue el resultado de una jugada que comenzó con el saque inicial desde el centro del campo. Tras el pitazo del árbitro, Javier Alberoja Rojas, el balón fue enviado hacia el arquero de la Real, Unai Marrero. Este, en un intento de despeje, lanzó un largo pase que pasó por encima de los defensores del Atlético, Nahuel Molina y Giuliano Simeone, y fue controlado por Goncalo Guedes. El jugador portugués centró desde el lado izquierdo, permitiendo que Ander Barrenetxea se elevara para conectar un cabezazo que se coló en la portería defendida por Juan Musso, estableciendo así un 1-0 que, según el estadígrafo Mister Chip, se convierte en el gol más rápido en la historia de las finales de la Copa del Rey.

A pesar del duro golpe, el Atlético no se dejó amedrentar y logró igualar el marcador a los 18 minutos, cuando Ademola Lookman realizó un tiro cruzado que se coló por el palo izquierdo de Marrero. Este empate revitalizó a los aficionados colchoneros, quienes anhelan un décimo primer título de Copa del Rey, poniendo fin a una larga espera de 13 años desde su última victoria en 2013, cuando se impusieron al Real Madrid en el Santiago Bernabéu. Además, la victoria significaría un alivio para Diego Simeone, cuyo último trofeo con el club data de hace más de 1700 días, específicamente el 22 de mayo de 2021, cuando conquistó la Liga de España.

El arquero Juan Musso, que había sido una de las figuras destacadas en la campaña del Atlético de Madrid, ha tenido una actuación mixta en esta edición de la Copa del Rey. Hasta ahora, ha recibido goles en tres partidos, incluyendo un encuentro emocionante contra el Atlético Baleares en los dieciseisavos de final, y una derrota contundente frente al Barcelona en las semifinales. Sin embargo, su actuación en el partido de ida de semifinales, donde mantuvo su arco en cero, fue clave para que su equipo llegara a esta final.

Musso, que ha sido convocado recientemente por Lionel Scaloni para formar parte de la selección argentina en los próximos amistosos contra Mauritania y Zambia, está en la mira para convertirse en el tercer arquero de la delegación nacional, detrás de Emiliano Martínez y Gerónimo Rulli. Su buen rendimiento en la UEFA Champions League ha elevado sus credenciales, y su actuación en la final de la Copa del Rey podría solidificar su estatus.

A medida que avanza el partido, el Atlético de Madrid no solo lucha por recuperar el control del marcador, sino también por demostrar que puede ser un competidor feroz tanto en la Copa del Rey como en otras competiciones. En la UEFA Champions League, se enfrentarán al Arsenal en semifinales, mientras que en la liga nacional buscan mantenerse en la pelea por el título. La presión es alta, y esta final podría ser un punto de inflexión para un equipo que ha enfrentado altibajos en las últimas temporadas.