Las pruebas de pretemporada han concluido y en apenas 13 días, los once equipos de la Fórmula 1 se preparan para el inicio de una nueva temporada. Sin embargo, una escudería se encuentra en el centro de la atención debido a múltiples inconvenientes: Aston Martin.

Los elogios iniciales al diseño del AMR26, obra de Adrian Newey, han dado paso a la preocupación tras las desalentadoras sesiones de prueba en Sakhir. El equipo solo logró completar un total de seis vueltas en la jornada final de preparación, lo que refleja un inicio complicado para la escudería. Durante los ensayos del jueves, Fernando Alonso había comenzado a mostrar un rendimiento alentador, pero su coche se detuvo tras 68 giros y no pudo volver a salir a la pista.

Lance Stroll, quien debía completar su programa el último día de pruebas, también se vio afectado, ya que el equipo no logró registrar tiempos. Un problema con la batería que afectó a Alonso fue la causa de esta situación. A medida que se acerca el Gran Premio de Australia, persiste la incertidumbre sobre si Aston Martin podrá solucionar sus problemas de fiabilidad y completar las 58 vueltas de la carrera programada para el 8 de marzo. Los pilotos y el equipo esperan con ansias una actualización que les permita mejorar el rendimiento del coche y enfrentar el desafío de la primera competencia.