En el segundo tiempo adicional de la final del Mundial entre Argentina y España, Enzo Fernández fue expulsado tras recibir la segunda tarjeta amarilla. La sanción dejó al equipo argentino con diez jugadores en el estadio de East Rutherford y se convirtió en la primera acción controvertida de la tarde.
La jugada se inició con un pelotazo desde el fondo. El mediocampista argentino saltó para disputar la pelota de cabeza y, luego, avanzó con la intención de presionar la salida española. En ese recorrido llegó a destiempo sobre el defensor Pau Cubarsí y cometió una falta considerada temeraria.
El árbitro esloveno Slavko Vincic no dudó en mostrarle la segunda amarilla a Fernández, una decisión que correspondió por la naturaleza de la infracción. El futbolista de Chelsea ya había sido amonestado previamente por reclamar de manera airada, luego de caer tras un cruce con un rival y pedir una infracción que el juez no sancionó.



