Este viernes, la Selección Argentina se llevó una victoria por 2-1 sobre Mauritania en el icónico estadio de La Bombonera, marcando el regreso del equipo a la actividad internacional tras su última presentación en noviembre. Este encuentro amistoso se enmarca dentro de la fecha FIFA y sirve como preparación para los próximos desafíos del equipo. Los goles argentinos fueron anotados por Enzo Fernández y Nicolás Paz, quienes mostraron un buen nivel en un partido que, a pesar del triunfo, evidenció algunas debilidades en la defensa nacional.
Desde el comienzo del partido, Argentina mostró su intención de dominar el juego. A los 17 minutos, Enzo Fernández abrió el marcador con un gol que llegó tras un preciso centro rasante que definió de manera efectiva al palo derecho del arco rival. Este primer tanto generó un clima de confianza en el equipo argentino, que continuó presionando en busca de más goles. A los 31 minutos, Nicolás Paz se hizo notar con un espectacular tiro libre que amplió la ventaja a 2-0, poniendo a la selección en una posición cómoda antes del descanso.
Sin embargo, Mauritania no se dejó amedrentar por la desventaja y comenzó a generar peligro en la defensa argentina, especialmente en los últimos minutos del primer tiempo. El arquero Emiliano "Dibu" Martínez tuvo que intervenir para desviar un remate peligroso de Oumar Ngom, lo que evidenció que el equipo nacional aún tenía que afinar su defensa ante los contragolpes del equipo africano. Este tipo de situaciones pone de manifiesto la necesidad de mejorar en aspectos defensivos, especialmente con la cercanía del Mundial 2026.
El segundo tiempo presentó un panorama similar, con Mauritania buscando acortar la distancia en el marcador. A pesar de que Argentina intentó controlar el juego, el equipo visitante logró crear algunas jugadas que pusieron en aprietos a la defensa argentina. Finalmente, en el ocaso del partido, Jordan Lefort consiguió descontar para Mauritania, lo que generó cierta preocupación en el banco argentino. Este gol demuestra que, a pesar de la victoria, hay aspectos que deben ser corregidos antes de afrontar compromisos más exigentes.
Originalmente, el encuentro estaba destinado a ser un duelo contra España en la Finalissima, un torneo que enfrenta a los campeones de América y Europa. Sin embargo, debido a la situación de conflicto en Medio Oriente y la falta de consenso para cambiar la sede, la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) se vio obligada a modificar sus planes. Se propuso un amistoso con Guatemala que tampoco pudo concretarse, lo que llevó a la AFA a gestionar estos encuentros con Mauritania y Zambia, selecciones que ocupan los puestos 115 y 91 en el ranking FIFA, respectivamente.
Estos partidos amistosos no solo son una oportunidad para afinar la estrategia de juego, sino que también son cruciales para el director técnico Lionel Scaloni, quien enfrenta algunas decisiones difíciles de cara al once titular. Con interrogantes en la portería entre Emiliano Martínez y Gerónimo Rulli, y competencia en el lateral izquierdo entre Nicolás Tagliafico y Marcos Acuña, así como en la delantera entre Nicolás González y Thiago Almada, Scaloni tiene mucho en juego. Este es el último tramo de preparación antes de que Argentina comience su camino en el Mundial, donde se enfrentará a rivales difíciles en el Grupo J, incluyendo a Argelia, Austria y Jordania.



