La Selección argentina ha logrado avanzar a las semifinales del Mundial 2026 tras una destacada victoria ante Suiza, donde se impuso por 3 a 1. Este triunfo no solo marca un hito en la trayectoria del equipo, sino que también prepara el terreno para un enfrentamiento altamente anticipado contra Inglaterra, un rival con el que Argentina ha compartido una rica y compleja historia en el ámbito de los mundiales. El esperado choque se llevará a cabo el próximo miércoles 15 de julio a las 16 horas en el Estadio Atlanta, representando el sexto cruce entre ambos en el torneo más prestigioso del fútbol.
La historia de enfrentamientos entre Argentina e Inglaterra en Copas del Mundo se remonta a 1962, en la edición que se celebró en Chile. En aquel entonces, la selección argentina, bajo la dirección de Juan Carlos "El Toto" Lorenzo, no logró superar la fase de grupos, cayendo 3 a 1 frente a los ingleses. Este inicio de rivalidad no presagiaba el dramatismo que vendría en futuros encuentros, ya que Argentina terminó en la tercera posición de su grupo, quedando fuera del camino hacia la fase de eliminación directa.
El siguiente choque se produjo en 1966, durante el Mundial celebrado en Inglaterra. En un partido que se recuerda por su controversia, Argentina fue derrotada 1 a 0 en cuartos de final. La controversia se centró en la expulsión del capitán argentino, Antonio Rattín, quien, tras ser sancionado por el árbitro alemán Rudolf Kreitlein, protagonizó un incidente notable al sentarse en la alfombra roja destinada a la Reina Isabel II. Este episodio de desobediencia y protesta simboliza la tensión que ha caracterizado la rivalidad entre ambas selecciones a lo largo de los años.
No fue sino hasta 1986 que Argentina pudo cobrarse una venganza significativa. En el Mundial de México, la selección liderada por Diego Maradona logró una victoria crucial por 2 a 1 en cuartos de final. Maradona brilló en ese encuentro, anotando dos goles icónicos: el famoso tanto conocido como la "Mano de Dios" y el memorable "Gol del Siglo". Este triunfo no solo significó una revancha, sino que eventualmente llevó a Argentina a levantar el trofeo tras vencer a Alemania en la final, consolidando la época dorada del fútbol argentino.
El siguiente enfrentamiento tuvo lugar en el Mundial de Francia 1998, en un partido de octavos de final que mantuvo a los aficionados al borde de sus asientos. Argentina, bajo la conducción de Daniel Passarella, comenzó dominando con un penal convertido por Gabriel Batistuta. Sin embargo, el partido se tornó un intercambio constante de goles, donde ambas selecciones mostraron su capacidad ofensiva. Finalmente, el encuentro culminó en una tanda de penales, donde el arquero argentino Carlos "Lechuga" Roa se erigió como héroe al detener disparos clave, permitiendo que Argentina avanzara a los cuartos de final.
El último enfrentamiento entre estas selecciones ocurrió hace 24 años, en el Mundial de Corea-Japón 2002. Con un equipo considerado favorito tras una exitosa clasificación, Argentina comenzó su campaña con una victoria sobre Nigeria. Sin embargo, el segundo partido contra Inglaterra resultó ser un revés inesperado, marcando una de las derrotas más dolorosas en la historia reciente del fútbol argentino. Este resultado dejó una huella en la memoria colectiva del país y alimentó aún más la rivalidad entre ambas naciones futbolísticas.
Ahora, con el próximo partido a la vista, la historia y la tensión entre Argentina e Inglaterra se renuevan. Los aficionados esperan con ansias un nuevo capítulo en esta larga narrativa, que no solo es un enfrentamiento deportivo, sino también un choque cultural y emocional que ha resonado a lo largo de las décadas. La historia está escrita, pero el futuro está por definirse en el campo de juego, donde cada jugada puede convertirse en parte de esta rica tradición de rivalidad mundialista.



