El Mundial de Fútbol amplió la exposición publicitaria de las plataformas de apuestas, especialmente durante las denominadas “pausas de hidratación”. En ese contexto, las búsquedas vinculadas con estos servicios registraron picos de entre el 60% y el 150%, un comportamiento que favoreció la captación y la participación de apostadores de distintos países.
Durante el torneo también se estimó un incremento del 80% en el volumen de apuestas realizadas a través de plataformas legalmente habilitadas. A la vez, la cantidad de apostadores que utilizaron sitios legales creció un 21%.
La actividad genera recursos para el fisco a través de distintos mecanismos. Las plataformas no son gravadas específicamente por las apuestas: los apostadores actúan como contribuyentes indirectos y abonan el impuesto mediante las operaciones que realizan en esos sitios. Por su parte, las empresas operadoras tributan los impuestos correspondientes a su actividad, entre ellos Ganancias, IVA en la medida aplicable, débitos y créditos bancarios, cargas sociales e Ingresos Brutos.
Según datos procesados por la consultora Analytica y estadísticas de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), la recaudación por el impuesto indirecto al juego legal alcanzó aproximadamente los 71.828 millones de pesos durante los primeros seis meses del año. En junio se registró el máximo mensual, con 13.656 millones de pesos. De acuerdo con lo establecido por la ley de coparticipación federal de impuestos, el 95% de esos recursos se distribuye conforme a ese régimen, mientras que el 5% restante se destina a la Empresa Argentina de Soluciones Satelitales Sociedad Anónima (Arsat).



