El director técnico de la selección paraguaya, Gustavo Alfaro, brindó declaraciones tras la emocionante clasificación de su equipo a los octavos de final del torneo, donde lograron eliminar a Alemania en una emocionante tanda de penales. Para el entrenador, este triunfo no solo representa un hito en su carrera, sino que también simboliza un profundo sentido de orgullo y dedicación por parte de los jugadores, quienes han demostrado un compromiso excepcional durante todo el torneo.
Alfaro no ocultó su alegría y agradecimiento hacia sus dirigidos, destacando que la respuesta de los futbolistas superó sus expectativas. "Agradecí a los chicos en el vestuario, su entrega y sacrificio son dignos de reconocimiento. No dejan de sorprenderme, y hoy estamos celebrando un triunfo que es de todos", afirmó el técnico, reflejando el espíritu de unidad que reina en el plantel. Además, hizo hincapié en la importancia del apoyo incondicional de los hinchas y de la nación, que ha estado presente en cada paso del equipo.
El entrenador dedicó esta victoria a la población paraguaya, expresando su deseo de que el triunfo sirva como un impulso para el desarrollo del fútbol en el país. "Me alegra ver a la gente feliz, el fútbol paraguayo ha sido una lucha constante y este resultado nos brinda la esperanza de seguir creciendo. Que todos disfruten de este momento, porque representa mucho más que un simple partido", agregó Alfaro, mostrando su compromiso con la identidad y el orgullo nacional.
En sus reflexiones sobre el partido, Alfaro destacó la mezcla de pasión y determinación que caracterizó a sus jugadores. "Este triunfo es una demostración de amor propio y convencimiento, una unión de esfuerzo y sueños que nos permitió alcanzar lo que parecía un objetivo inalcanzable. Sin duda, es la victoria más importante de mi trayectoria como entrenador", subrayó, enfatizando el significado emocional del encuentro.
El entrenador también compartió que, tras asegurar el pase a la siguiente fase, se tomó un momento para contemplar el escenario del triunfo. "No podía dejar de absorber la atmósfera, el sentimiento de los jugadores y el cariño que todos sentimos por la selección. Fue un instante inolvidable que quedará grabado en mi memoria", comentó, mostrando su conexión profunda con el momento.
Con la mirada ya puesta en el próximo desafío, Paraguay se preparará para enfrentar al ganador del encuentro entre Francia y Suecia, que se disputará en las próximas horas. El partido de octavos de final se llevará a cabo el sábado 4 de julio en Filadelfia, Estados Unidos. Alfaro espera que su equipo continúe demostrando el mismo fervor y compromiso que los llevó a esta histórica victoria, soñando con seguir avanzando en el torneo y llevar alegría a su país.



