Al menos diez personas resultaron heridas, dos de ellas de gravedad, luego de que un vehículo atropellara a un grupo de simpatizantes reunidos en una carretera al norte de Sídney, Australia, para alentar a un equipo de rugby. Entre los heridos hay tres menores de edad, según confirmó la Policía de Nueva Gales del Sur este sábado.

El hecho ocurrió en Newcastle, durante la despedida del autobús del equipo antes de la final de la liga prevista para el domingo. Miles de seguidores habían acompañado a la plantilla durante la semana en sus entrenamientos y, en las horas previas al partido, cientos de aficionados se concentraron a lo largo del recorrido.

Las autoridades iniciaron una investigación y descartaron, en principio, que se tratara de un ataque terrorista. La principal hipótesis apunta a que el atropello fue provocado por un joven de 18 años que acababa de obtener su licencia de conducir. El conductor fue detenido poco después del episodio.

El primer ministro australiano, Anthony Albanese, expresó su solidaridad con las víctimas y agradeció la respuesta de los equipos de emergencia y de la Policía. “Mis pensamientos están con todos los heridos o involucrados en el horrible incidente de esta mañana en Newcastle. Quiero reconocer y agradecer a los servicios de emergencia y a la policía por responder tan rápidamente, y por su trabajo continuo en atender a los heridos. El rugby une a las personas, y este debería haber sido un fin de semana de emoción y orgullo para los aficionados de Newcastle”, publicó en sus redes sociales.