Un accidente durante la tercera etapa del Desafío Ruta 40 ha cambiado drásticamente el rumbo de la competencia, afectando a dos de los pilotos más destacados del evento. Este miércoles, en las dunas de El Nihuil, ubicadas en San Rafael, Mendoza, Lucas Moraes y Joao Ferreira colisionaron de frente, provocando daños severos en ambos vehículos y complicando las aspiraciones de Ferreira, quien había comenzado la jornada liderando la clasificación general.
La etapa se caracterizó por ser la más extensa de la competencia, con un recorrido total de 575 kilómetros, de los cuales 409 fueron cronometrados. Este trayecto marcado por paisajes desafiantes y dunas imponentes no solo puso a prueba las habilidades de los pilotos, sino que también demostró la fragilidad de los vehículos en condiciones extremas. Ferreira, al iniciar la jornada en la cima de la tabla, se encontró en una situación crítica tras el choque, que alteró el panorama de la competencia.
El incidente se produjo cuando Ferreira, con su Toyota, volcó tras el impacto y, a pesar de que logró continuar durante aproximadamente 30 kilómetros, fue forzado a detenerse debido a los daños sufridos. Por su parte, Moraes, el actual campeón mundial de Rally Raid, tuvo que abandonar la carrera tras registrar un tiempo competitivo en el primer punto de control, a solo 33 kilómetros del inicio. La rotura en la suspensión trasera de su Dacia Sandrider fue determinante para su salida anticipada.
En declaraciones posteriores al accidente, Moraes expresó su descontento por lo ocurrido y su deseo de que tanto él como Ferreira se encuentren bien. Reconoció la dificultad del recorrido y lamentó el impacto, enfatizando la dureza del terreno que enfrentan los competidores en el rally. "Este rally es muy duro, especialmente en las dunas. Ha sido un día complicado para nosotros y para el equipo, pero seguimos con la esperanza de regresar al ritmo y lograr al menos una victoria de etapa", afirmó Moraes, quien se mostró optimista a pesar de las adversidades.
La jornada también trajo consigo otros contratiempos significativos. Carlos Sainz, otro competidor de renombre, se vio obligado a retirarse por problemas mecánicos en su Ford Raptor. A través de sus redes sociales, el español indicó que una rotura en la correa de la dirección asistida lo dejó fuera de la contienda. "Es un día desafortunado, pero seguiremos aprendiendo y trabajando para el Dakar", expresó Sainz, quien confirmó que regresará a la competencia, aunque sin posibilidades de victoria.
El accidente de Moraes y Ferreira, junto a la desventura de Sainz, alteraron la clasificación virtual de la etapa. Henk Lategan se posicionó en la primera ubicación, seguido por Seth Quintero y Nasser Al-Attiyah. Saood Variawa y Sebastien Loeb completaron las posiciones cuatro y cinco, respectivamente. Este giro inesperado en la tabla de posiciones añade un elemento de incertidumbre y emoción a la competencia, que continuará en los próximos días.
El Desafío Ruta 40 sigue siendo un evento que no solo desafía a los competidores, sino que también ofrece un espectáculo para los amantes de los deportes de motor. Con el accidente de hoy, los pilotos deben ajustar sus estrategias y enfrentar los riesgos asociados a este tipo de rallys, donde cada segundo cuenta y la habilidad para manejar imprevistos puede marcar la diferencia entre la victoria y el abandono.



