La figura de Víctor Basterra, un obrero gráfico y fotógrafo que se convirtió en testigo y víctima de los horrores de la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA) durante la última dictadura argentina, ha cobrado una relevancia renovada gracias al análisis biográfico realizado por Pablo Corso. En el marco del 50 aniversario del golpe cívico-militar, la obra de Corso no solo reconstruye la vida de Basterra, sino que también subraya su papel crucial en la recolección de imágenes que, al ser presentadas en el Juicio a las Juntas, jugaron un rol fundamental en la condena de los represores.
Basterra llegó a la ESMA en 1979, donde fue testigo de las sistemáticas desapariciones forzadas que caracterizaron a la dictadura, así como de los brutales “vuelos de la muerte”, en los que los prisioneros eran arrojados al Río de la Plata. A partir de 1981, tras más de un año de cautiverio, se vio forzado a convertirse en el fotógrafo de sus propios captores, un acto que lo colocó en una difícil dualidad: colaborar con sus verdugos para sobrevivir, mientras acumulaba evidencia que más tarde sería crucial para desafiar la impunidad de la que gozaban los perpetradores.
El libro de Corso no se limita a narrar los eventos que rodearon la vida de Basterra, sino que también traza un contexto histórico que abarca su trayectoria desde antes de su nacimiento hasta sus últimos años. La biografía se inserta en un relato más amplio del siglo XX argentino, donde se entrelazan el Ejército, movimientos sindicales, guerrillas, fuerzas paramilitares y redes clandestinas. A través de la fotografía, un oficio que Basterra transformó en una herramienta de resistencia, se revela una vida marcada por la precariedad y la lucha constante por la verdad y la justicia.
Corso enfatiza que el legado de Basterra, tanto en su testimonio como en su producción visual, sigue siendo relevante medio siglo después del golpe, ya que representa una resistencia contra la injusticia que va más allá de circunstancias personales y coyunturas políticas. Las imágenes que Basterra logró filtrar, identificando tanto a los secuestradores como a sus víctimas en la ESMA, se convirtieron en “pruebas fundamentales” que, de acuerdo a los fiscales del Juicio a las Juntas, ayudaron a demostrar de manera irrefutable la estructura interna del centro clandestino y la identidad de numerosos represores.
La obra de Corso también aporta un análisis sobre el impacto del terrorismo de Estado en las trayectorias individuales y colectivas, explorando no solo los hechos históricos, sino también los matices de la vida personal de Basterra: sus relaciones, dudas y amistades. Este enfoque permite comprender mejor los límites de la condición humana y cómo las personas pueden resistir y luchar incluso en las circunstancias más adversas.
Pablo Corso, un periodista nacido en Buenos Aires y formado en la Universidad de Buenos Aires, ha trabajado en diversos medios de comunicación, incluyendo Rolling Stone y Newsweek. Su experiencia le permite abordar el relato de Basterra con un enfoque narrativo y documental riguroso, lo que enriquece la comprensión del contexto social y político en el que se produjo la dictadura argentina y el papel que jugaron figuras como Basterra en la lucha por la memoria y la justicia.



