Ulysses Owens Jr., un renombrado baterista y percusionista estadounidense, se prepara para deslumbrar al público argentino en su visita a Buenos Aires. Las presentaciones están programadas para los días 6 y 7 de abril en el Bebop Club, donde se unirá a la Bebop Big Band, una orquesta de dieciséis músicos dirigida por el trompetista Mariano Loiácono. Este evento promete ser una celebración del jazz, rindiendo homenaje a las grandes orquestas de la época dorada de este género musical, con un enfoque en la tradición que figuras como Duke Ellington y Count Basie establecieron en los años 40.
Owens Jr., nacido en 1982, ha construido una carrera impresionante que lo ha llevado a colaborar con leyendas del jazz como Wynton Marsalis y Christian McBride. Su versatilidad y su habilidad para fusionar diferentes estilos lo han posicionado como uno de los bateristas más respetados de su generación. Durante su estadía en Buenos Aires, el músico no solo se presentará junto a la Bebop Big Band, sino que también compartirá su visión sobre el futuro del jazz y la importancia de conocer sus raíces. En una reciente entrevista, reflexionó sobre el papel del jazz en la actualidad, señalando que la esencia de este género sigue intacta, aunque su difusión y los elementos que lo rodean han cambiado.
Una de las cuestiones que Owens destacó es la dualidad entre la tradición y la innovación dentro del jazz. Según el músico, siempre han existido artistas que se apegan a la tradición, otros que la desafían y aquellos que buscan un camino propio. Sin embargo, el contexto actual, marcado por las redes sociales y la instantaneidad de la información, ha generado una mayor conexión entre músicos de distintas partes del mundo. Esto, a su vez, ha facilitado la fusión de estilos, pero también ha diluido la singularidad que antes caracterizaba a los diferentes lugares donde se practicaba el jazz.
La experiencia de Owens Jr. trabajando con grandes figuras del jazz ha sido fundamental en su desarrollo artístico. En su relación con Christian McBride, por ejemplo, pudo aprender y absorber conocimientos que le permitieron encontrar su propia voz musical. Este proceso de aprendizaje es un pilar del jazz: los músicos se integran a diferentes agrupaciones, adquieren experiencia y, eventualmente, comienzan a forjar su propia identidad artística. La influencia de McBride, al igual que la de otras leyendas, le ha proporcionado a Owens un marco de referencia que le permite ahora liderar sus propios proyectos con confianza y claridad.
El rol del baterista dentro de una big band es crucial, aunque a menudo es un puesto que pasa desapercibido para el público. Owens enfatiza que su objetivo no es solo mantener el ritmo, sino también moldear la dinámica de la orquesta y aportar su visión creativa. La esencia de su trabajo radica en influir en el conjunto, garantizando que cada músico sienta la energía y el pulso de la música. Para él, el desafío es equilibrar la visibilidad y la invisibilidad, logrando que su contribución sea un soporte sólido para la expresión colectiva del grupo.
Con la llegada de Ulysses Owens Jr. a Buenos Aires, la escena del jazz local tiene la oportunidad de enriquecerse con sus ideas y su estilo único. La presentación en el Bebop Club se presenta como una instancia no solo para disfrutar de una actuación en vivo de alto nivel, sino también para reflexionar sobre el futuro del jazz y cómo la tradición puede coexistir con la innovación. En un mundo donde la música evoluciona constantemente, la voz de Owens Jr. se suma a la conversación sobre el legado del jazz y su relevancia en la actualidad.



