El debate sobre la presencia de los Diez Mandamientos en instituciones educativas de Louisiana ha vuelto a cobrar fuerza tras la reciente autorización del Tribunal de Apelaciones del Quinto Circuito de Estados Unidos. Este viernes, la corte permitió la exhibición de la versión protestante de estos principios en las escuelas públicas, generando reacciones encontradas entre los sectores involucrados.
Organizaciones de derechos civiles y grupos religiosos han expresado su preocupación por esta decisión, argumentando que la imposición de creencias religiosas en espacios educativos vulnera el principio de pluralismo y la separación entre iglesia y Estado. La resolución, aprobada por 12 votos a favor y 6 en contra, anuló una moratoria previa y fundamentó su fallo en la falta de elementos definitivos que cuestionen la constitucionalidad de la normativa impulsada por el gobernador Jeff Landry, quien ha celebrado el fallo como un regreso al sentido común.
Por otro lado, la Asociación Americana por las Libertades Civiles (ACLU) ha manifestado su decepción ante esta decisión, considerando que obligará a las familias a participar en un debate constitucional en los distritos escolares. La fiscal general del estado, Liz Murrill, defendió la medida, argumentando que es inaceptable cuestionar principios morales fundamentales como el no matar ni robar. A medida que avanza la implementación de esta normativa, se anticipa que la lucha legal por la libertad religiosa en Louisiana continuará.



