La ciudad de Nueva York ha implementado una prohibición total de circulación no esencial, lo que ha llevado a millones de residentes a permanecer en sus hogares. Esta medida fue tomada por las autoridades en respuesta a una intensa tormenta invernal que afecta el noreste de Estados Unidos, trayendo consigo nevadas copiosas, vientos fuertes y condiciones de ventisca, lo que ha motivado la declaración de emergencia en toda la metrópoli.
En la noche del domingo, se enviaron alertas de emergencia a los teléfonos móviles de los neoyorquinos, advirtiendo sobre la peligrosidad de la ventisca y la necesidad de evitar salir a las calles. Otras regiones a lo largo del corredor atlántico también han adoptado restricciones similares. Los aeropuertos en la zona han reportado un alto número de cancelaciones y demoras, y varios servicios de transporte público han suspendido su operativa como medida preventiva.
Según el Servicio Meteorológico Nacional de Estados Unidos, la tormenta, que comenzó su avance hacia el norte el domingo, ha provocado la emisión de alertas de ventisca desde Maryland hasta Maine, con acumulaciones de nieve que podrían oscilar entre 30 y 60 centímetros en amplias áreas. Las autoridades han indicado que la visibilidad se verá severamente afectada por la combinación de la intensa nevada y las ráfagas de viento, mientras que se espera que la tormenta continúe intensificándose en las próximas horas.



