La ministra de Igualdad, Ana Redondo, ha enfatizado la importancia de la diversidad cultural como un pilar fundamental de la libertad durante la inauguración del programa 'Cultura Orgullosa 2026' en el Museo Nacional de Escultura de Valladolid. En su discurso, Redondo subrayó que el reconocimiento de la diversidad es esencial para la construcción de una sociedad libre y equitativa, advirtiendo que los avances en los derechos del colectivo LGTBI no son un logro permanente, sino que están actualmente en riesgo. Esta declaración resalta la necesidad de estar alerta y en constante defensa de los derechos conquistados a lo largo de las últimas décadas.

La ministra destacó que España se posiciona como líder en Europa en el reconocimiento de los derechos y libertades de las personas LGTBI, un avance significativo si se considera la situación hace solo cuarenta años, cuando existían normativas opresivas como las leyes de vagos y maleantes. Redondo recordó que la diversidad es la norma y no una excepción, rechazando cualquier tipo de etiqueta que limite la identidad de las personas. En su opinión, es un principio fundamental que todos los individuos tengan acceso a los mismos derechos y oportunidades simplemente por ser quienes son, independientemente de su orientación sexual o identidad de género.

En este contexto, la ministra celebró los recientes progresos legislativos para incluir las pseudoterapias de conversión en el Código Penal, considerándolas una forma de tortura y violencia inaceptable. Su intervención refleja un compromiso con la protección de los derechos humanos y la promoción de un entorno inclusivo, donde se valore la diversidad y se erradiquen prácticas perjudiciales. Al respecto, Redondo afirmó que la democracia en España avanza y no se permitirá un retroceso en los derechos conquistados por el colectivo LGTBI.

El programa 'Cultura Orgullosa 2026', que fue presentado días atrás, tiene como finalidad transmitir a la sociedad que la cultura es sinónimo de libertad y que esta, a su vez, no puede existir sin la plena aceptación de la diversidad. En este sentido, la ministra reflexionó sobre la necesidad de reconocer y celebrar la diversidad en todas sus formas, planteando que cada individuo es único y debe ser tratado con dignidad y respeto. La importancia de la inclusión se convierte en un tema central, sobre todo en un mes tan significativo para el orgullo LGTBI.

Redondo también recordó que hace 40 años España se integró en la Unión Europea, un momento que marcó un hito en la historia del país y que coincidió con la lucha por los derechos de las personas LGTBI. Esta reflexión llevó a la ministra a resaltar que, aunque se han logrado avances notables, la lucha por la igualdad y la aceptación debe continuar. “La libertad es diversidad”, afirmó, haciendo hincapié en que una comunidad que no reconoce su diversidad está condenada a la opresión y la exclusión.

Finalmente, Redondo hizo un llamado a la acción, instando a la sociedad a mantenerse vigilante y a defender los derechos del colectivo LGTBI a través de la cultura y el arte. La ministra concluyó diciendo que el programa 'Cultura Orgullosa' ha llegado para quedarse, manifestando su compromiso con la promoción de la diversidad y el respeto en todos los ámbitos de la vida social. Su mensaje invita a una reflexión profunda sobre el camino recorrido y los desafíos que aún persisten en la lucha por la igualdad y la dignidad de todas las personas.