La 76ª edición del Festival de Berlín concluyó con un fuerte componente político, que se reflejó tanto en los filmes galardonados como en los discursos de los premiados. La ceremonia de clausura, que tuvo lugar en el Berlinale Palast de Potsdamer Platz, mostró un claro compromiso con diversas causas sociales, destacándose la presencia del director Abdallah Alkhatib, cuyo documental Chronicles of a Siege recibió un premio especial. Alkhatib, de origen palestino y radicado en Berlín, hizo su aparición con una bandera de Palestina, reclamando la libertad para su nación.

El Oso de Oro al mejor filme fue otorgado a Gelbe Briefe / Yellow Letters, un drama dirigido por Ilker Çatak, un cineasta alemán de raíces turcas. Esta obra aborda la problemática de la “cancelación” ideológica y narra la desintegración de la vida de un matrimonio de actores que se enfrenta a la represión del gobierno autoritario en Turquía. Aunque la historia se desarrolla en Berlín, el director establece paralelismos evidentes con la situación actual en Ankara y Estambul, creando un alegato cinematográfico en contra de la persecución ideológica.

El Oso de Plata, Gran Premio del Jurado, fue concedido a Kurtulu / Salvation, otra producción turca dirigida por Emin Alper. Este filme explora la radicalización de ideas musulmanas en un contexto rural y critica el fanatismo ideológico. En contraste, el Oso de Plata al mejor filme de la sección de competencia fue para Queen at Sea, un profundo drama familiar dirigido por Lance Hammer, que ofrece una mirada íntima y realista sobre las dificultades de cuidar a padres mayores con problemas de salud. Las actuaciones de Tom Courtenay y Anna Calder-Marshall fueron reconocidas, y Sandra Hüller se llevó el Oso de Plata por su papel en Rose, consolidando su estatus en el festival.