A dos años de la implementación del Plan Nacional de Alfabetización, la situación educativa en Argentina presenta una mezcla de progresos y obstáculos. Por un lado, se han logrado avances significativos en la coordinación de políticas educativas a nivel federal, la formación de docentes y la distribución de materiales. Sin embargo, persisten importantes desafíos en la aplicación efectiva de estas iniciativas dentro de las aulas y en la evaluación del impacto sobre los aprendizajes de los estudiantes.

Un informe del Observatorio Argentinos por la Educación revela que, a pesar de las mejoras en la organización institucional y la aprobación de diversas políticas a nivel nacional y provincial, aún no se cuenta con datos que permitan medir de manera precisa los avances en los niveles de lectura de los alumnos. Este contexto es preocupante, dado que solo el 45% de los estudiantes de tercer grado logran alcanzar el nivel de lectura esperado, lo que pone de manifiesto las brechas educativas que aún subsisten en el país.

En cuanto a la capacitación docente, más de 11.500 maestros han participado en capacitaciones presenciales, mientras que otros 37.000 lo han hecho a través de cursos virtuales. Además, el programa Escuelas Alfa en Red ha beneficiado a 6.686 instituciones con mayores dificultades en lectura y escritura. La inversión en alfabetización también ha aumentado significativamente, pasando del 2,4% al 6,4% del presupuesto educativo en solo un año, lo que refleja un compromiso renovado con la educación en el país. Sin embargo, la falta de materiales de apoyo adecuados y la infraestructura insuficiente siguen siendo obstáculos a superar.