Este miércoles culminó el Festival y Mundial Tango Buenos Aires, que durante su desarrollo dejó escenas de concentración, preparación y expectativa antes de la gala de cierre. Entre esas imágenes aparece el momento previo a la competencia de los bailarines Soledad Mallo y Adriel Bournissen, captados en el camarín, bajo el contraluz y entre los cuidados del maquillaje.

La postura de ambos, precisa y cargada de gracia, anticipa la danza que está por comenzar. Concentrados y en eje, con la respiración contenida y la sensibilidad a punto, los bailarines parecen repasar en el cuerpo los pasos y las volteretas ensayados una y otra vez. Cada músculo, cada poro y cada articulación participa de esa espera.

La escena permite asomarse a la calma tensa que precede a la competencia, como si el instante hubiera quedado suspendido antes de que la acción se traslade a la pista. Allí llegarán el movimiento, el esfuerzo y la emoción: el dos por cuatro, el sudor y, después, los aplausos. La imagen fue tomada cuando el festival todavía estaba en pleno desarrollo, en un momento marcado por la concentración de Mallo y Bournissen antes de salir a bailar.