En un encuentro que evoca la nostalgia de los años dorados del periodismo argentino, Osvaldo Logares recuerda con una sonrisa sus vivencias en el mundo de la información. En una anécdota que parece sacada de una película, el ex presidente Carlos Menem se dirige al entonces gobernador de Tucumán, Palito Ortega, y le sugiere que se acerque a Logares, un periodista que, en su época, se convirtió en un referente del sector. La escena, que se desarrolla en la Casa de Gobierno a principios de la década de 1990, refleja el vínculo cercano que Logares había forjado con figuras emblemáticas de la política argentina. Ortega, entre risas, recuerda su propia victoria electoral y reconoce la presencia constante de Logares a lo largo de su carrera.
La trayectoria de Logares abarca más de cinco décadas de dedicación al periodismo, donde ha sido testigo de cambios políticos, sociales y culturales en Argentina, desde la presidencia de Alejandro Lanusse hasta la de Mauricio Macri. Esta vasta experiencia lo llevó a decidir plasmar su historia en un libro titulado "Testimonios", publicado por Desiderata. En el prólogo, el reconocido periodista Nelson Castro sostiene que "la crónica periodística es la primera versión de la historia", subrayando la importancia de las vivencias de Logares como un legado para futuras generaciones.
A lo largo de sus páginas, el libro incluye un sinfín de personajes que marcaron la historia argentina, como Favaloro, Borges, y figuras internacionales como Mijail Gorbachov y Luciano Pavarotti. Logares se define a sí mismo como un "periodista de calle", enfatizando que la atención debe centrarse en la noticia y no en el periodista. Este enfoque, que ha guiado su carrera, se refleja en la forma en la que se relata cada anécdota, destacando su respeto y dedicación hacia la profesión.
Una vez alejado de la presión constante de la primicia, Logares disfruta de una vida más tranquila. Desde la comodidad de su hogar, revive historias que lo llevaron a convertirse en un referente del periodismo argentino. Su camino comenzó en 1972, tras un breve paso por la revista Automundo, cuando ingresó a Télam, donde desarrolló la mayor parte de su carrera. Aunque al principio se sintió desconectado de la redacción, su pasión por el periodismo de calle lo llevó a buscar oportunidades fuera de las cuatro paredes.
Logares recuerda con especial cariño su tiempo en Aeroparque, donde tuvo la oportunidad de cubrir eventos relevantes y relacionarse con figuras clave de la política argentina. Su primer encuentro con Néstor Kirchner, en su época como gobernador de Santa Cruz, marcó el inicio de una relación que se fortalecería en los años venideros. Un episodio memorable incluye una intervención de Alberto Fernández, quien lo presenta a Kirchner, quien, en un estilo inconfundible, lo saluda con familiaridad, recordando años de conocimiento mutuo.
Con cada historia que comparte, Logares teje un relato que no solo refleja momentos significativos de su carrera, sino también el pulso de un país en constante cambio. Su legado, plasmado en su libro y en las memorias de aquellos que lo conocieron, continúa vivo y se convierte en una fuente de inspiración para las nuevas generaciones de periodistas que buscan encontrar su propia voz en un mundo mediático en evolución.



