La organización no gubernamental Oceana ha hecho un llamado urgente al Gobierno español para que implemente planes de gestión para las áreas marinas abarcadas en el proyecto Life Intermares. Este reclamo se produjo durante la presentación de los resultados del mencionado proyecto, realizada recientemente en Valencia por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO). La ONG ha señalado que actualmente hay un total de 91.485 kilómetros cuadrados de espacios marinos protegidos que carecen de un plan de gestión efectivo, una extensión que supera la superficie de la comunidad autónoma de Andalucía.
Durante el evento, MITECO reconoció que aún no se han aprobado los diez planes de gestión que son esenciales para los espacios marinos de la Red Natura 2000 y para el corredor de migración de cetáceos en el Mediterráneo. Este retraso es alarmante, ya que en algunos casos se han acumulado demoras desde 2014, sobrepasando el plazo legal de seis años establecido para la aprobación de estos planes. La falta de medidas efectivas está dejando desprotegidas a especies y hábitats vulnerables, lo que podría tener repercusiones graves en la biodiversidad marina.
Oceana ha calificado esta situación de “especialmente preocupante” tras el compromiso del Gobierno de mejorar la gestión de las áreas marinas protegidas. En la Conferencia de Naciones Unidas sobre los Océanos, celebrada el año pasado en Niza, se prometió la aprobación de 40 nuevos planes de gestión para el próximo mes de julio. Sin embargo, la realidad actual contrasta con estas promesas, lo que genera desconfianza entre los defensores del medio ambiente.
El asesor sénior de Oceana, Michael Sealey, ha expresado su profunda preocupación por la falta de aprobación de estos planes, catalogando la situación como “inaceptable”. Sealey subrayó que las áreas de la Red Natura 2000 no podrán cumplir con sus objetivos de conservación y restauración sin una gestión adecuada. Además, advirtió que esta inacción pone en riesgo sectores económicos que dependen del mar, como la pesca, que podría enfrentar serias dificultades si las condiciones de los ecosistemas marinos siguen deteriorándose.
En un contexto más amplio, Oceana también ha criticado al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) por no haber proporcionado información esencial sobre la actividad pesquera en estas áreas marinas. La ONG considera que estos datos son fundamentales para diseñar una gestión pesquera eficaz y acorde a las condiciones ambientales. Asimismo, han instado a este ministerio a implementar restricciones sobre métodos de pesca que puedan dañar los hábitats protegidos, enfatizando la necesidad de una regulación más estricta.
La perspectiva de Oceana es que los planes de gestión para las áreas marinas son una herramienta vital para asegurar la estabilidad y previsibilidad de todas las actividades que se desarrollan en el medio marino, incluida la pesca. Sin un enfoque adecuado y la prohibición de prácticas destructivas como el arrastre de fondo en zonas protegidas, será casi imposible que España logre su objetivo de proteger el 30% de sus aguas para el año 2030, y de ese porcentaje, al menos un 10% debería estar bajo protección estricta. La falta de acción inmediata podría comprometer no solo el medio ambiente, sino también la sostenibilidad de las comunidades que dependen de los recursos marinos.



