El Centro Contemporáneo Condeduque, un destacado espacio cultural del Ayuntamiento de Madrid, será el escenario de la exposición titulada 'Nombrar el mundo', la primera muestra individual en España de la artista argentina Mariela Scafati. La exhibición, que se inauguró este viernes, estará abierta al público hasta el 19 de julio y ofrece una reflexión profunda sobre las relaciones interpersonales a través de una variedad de obras que trascienden el uso tradicional del lienzo. Scafati, conocida por su estilo innovador, utiliza esta plataforma para explorar los lazos afectivos que se tejen en la vida cotidiana, inspirándose en las conversaciones y experiencias compartidas con sus amigas.
La propuesta artística de Scafati se apoya en el afecto y la escucha, elementos que se convierten en el núcleo de su proceso creativo. Para esta muestra, la artista ha desarrollado una serie de ocho obras, denominadas cuerpos-lienzo, que llevan los nombres de sus amigas y que se caracterizan por su singularidad. Estas piezas, que combinan pintura y escultura, están elaboradas con cuerdas y vestimentas, evocando una conexión íntima con cada uno de los nombres que representan. La metodología empleada recuerda al shibari, una técnica japonesa que entrelaza el arte de atar con un sentido estético y emocional, transformando así el lienzo en un espacio donde la corporeidad y el afecto se fusionan.
En otra sección de la exposición, se puede apreciar la serie 'Faldas banderas', que abarca obras creadas entre 2003 y 2026. Esta serie presenta una innovadora concepción de las faldas, que en Argentina se conocen como 'polleras'. Las piezas, que se despliegan sobre una gran roca en el suelo de la sala, tienen un trasfondo autobiográfico, ya que Scafati utiliza prendas de ropa que pertenecen a ella y a sus amigas. Las faldas, además de ser un símbolo de identidad, se convierten en un soporte donde se inscriben palabras y frases que evocan emociones y reflexiones, convirtiendo cada pieza en un testimonio de las vivencias compartidas.
El proceso de creación de Scafati es un acto de colaboración y reciprocidad, donde las donaciones de vestuario de sus compañeras se convierten en parte fundamental de la obra. La artista no solo recoge estas prendas, sino que también se interesa por las historias que hay detrás de cada una de ellas. A través de preguntas sobre lo que las sostiene en el presente y lo que esperan del futuro, Scafati incorpora las respuestas en forma de texto pintado en sus obras. Esta práctica no solo enriquece el significado de las piezas, sino que también establece un diálogo entre la artista y sus amigas, dando lugar a un universo donde el lenguaje no solo nombra, sino que también crea una realidad compartida.
Marta Ramos-Yzquierdo, comisaria de la muestra, destaca que la obra de Scafati permite ensayar una forma de vida en común, donde la amistad y el afecto se convierten en elementos de resistencia y transformación. El uso de un vocabulario afectivo y político en las obras de la artista establece las bases de una estructura social que reivindica la "amistad radical", un concepto que articula experiencias no normativas y posturas disidentes frente a la realidad.
Otra de las innovaciones de esta exhibición es la inclusión de una pieza de audio que recupera programas de la Radio Eléctrica Artesanal, una iniciativa que, entre 2010 y 2012, permitió reflexionar sobre cuestiones sociales y políticas de manera colectiva. Esta colaboración con Lola Granillo se suma al enfoque inclusivo de Scafati, quien busca que su arte no solo sea un reflejo individual, sino también un canal para la voz de su comunidad.
A través de obras como 'Sucede en Familia' y otras creadas recientemente, la artista continúa explorando la performatividad y el desconcierto como herramientas para experimentar con el lenguaje y sus múltiples significados. Scafati invita al público a reflexionar sobre la importancia de las conexiones humanas, mostrando que, en un mundo donde muchas veces se prioriza la soledad, la colectividad y el intercambio son fuerzas vitales que nutren nuestra existencia. La exposición 'Nombrar el mundo' se presenta, por lo tanto, como una celebración de la amistad y un llamado a la reflexión sobre nuestras propias relaciones.



