La reciente investigación judicial que afecta al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, ha traído a la luz nuevos datos que intensifican las dudas sobre su situación patrimonial y sus gastos personales. En un contexto donde la justicia evalúa posibles calificaciones legales para la causa, las cifras que surgen del análisis de su vida financiera son alarmantes. En los últimos días, el expediente que se tramita en los tribunales de Comodoro Py ha detectado gastos mensuales que oscilan entre u$s18.000 y u$s20.000, cifras que contrastan notablemente con los ingresos que Adorni ha declarado desde su ingreso al Gobierno.

La reconstrucción de estos gastos se ha llevado a cabo a partir de una serie de documentos obtenidos en allanamientos, además de informes bancarios y registros públicos. Este exhaustivo análisis ha permitido vislumbrar un patrón de consumo que supera con creces los ingresos oficiales del funcionario. Según datos recabados, Adorni comenzó a recibir un salario mensual de aproximadamente $5,5 millones desde febrero de 2026, lo que equivale a unos u$s3,900 al tipo de cambio actual. Sin embargo, sus gastos han mostrado un incremento exponencial, lo que plantea interrogantes sobre el origen de esos fondos.

Entre los gastos más destacados se encuentran expensas que ascienden a aproximadamente $2,5 millones al mes, vinculadas a varias propiedades de la familia Adorni-Angeletti. Estas incluyen un apartamento en Caballito, otro en Parque Chacabuco, una unidad en La Plata, y una residencia en el exclusivo barrio privado Indio Cua, en Exaltación de la Cruz. A estos gastos se suman seguros, impuestos, servicios, y costos asociados a una camioneta Jeep Compass adquirida en 2024, así como cuotas escolares que alcanzan unos $1,6 millones mensuales.

Además, la investigación ha revelado que las tarjetas de crédito utilizadas por Adorni han registrado consumos que llegaron hasta los $22 millones en septiembre de 2025. Esta información pone de relieve un estilo de vida que parece desproporcionado en relación con los ingresos oficiales del funcionario. Por si fuera poco, la causa también incluye detalles de viajes realizados a destinos de lujo como Aruba, Punta del Este, Madrid, Nueva York y Llao Llao, con gastos que superan los US$30.000, muchos de los cuales se habrían pagado en efectivo y sin la correspondiente facturación.

El fiscal Gerardo Pollicita se encuentra investigando el posible enriquecimiento ilícito del jefe de Gabinete. Desde diciembre de 2023, la familia Adorni-Angeletti habría adquirido una vivienda en Indio Cua, valorada en u$s120.000, a la que le realizaron reformas por un monto adicional de u$s245.000. También se ha identificado la compra de un departamento en Caballito, que fue escriturado por u$s230.000, con remodelaciones posteriores que suman otros u$s65.000.

La indagatoria se adentra aún más al examinar préstamos que Adorni habría recibido de jubilados, policías y amigos, por un total de aproximadamente u$s365.000, los cuales se sospecha que fueron utilizados para justificar sus operaciones inmobiliarias. En un avance significativo en la causa, el juez federal Ariel Lijo ha decidido levantar el secreto bancario, financiero y fiscal que protegía a Adorni, su esposa Bettina Angeletti y las empresas asociadas al matrimonio, lo que podría arrojar más luz sobre el entramado financiero que rodea a este funcionario.

A medida que la investigación avanza, se espera que surjan más elementos que permitan esclarecer la naturaleza de los gastos y la evolución patrimonial de Manuel Adorni, un tema que ha generado un intenso debate público y político. La sociedad sigue atenta a los desarrollos de este caso, que no solo afecta la imagen del funcionario, sino que plantea serias preguntas sobre la transparencia en la gestión pública y el uso de recursos en el ámbito gubernamental.