El Ayuntamiento de Madrid, a través de su delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante, ha iniciado un proceso de reflexión en torno a la futura concesión de dos emblemáticas instalaciones de la ciudad: el Zoo de la Casa de Campo y el Parque de Atracciones. Este análisis se produce a ocho años de la culminación de la actual concesión del zoológico, lo que plantea la necesidad de decidir si se optará por una concesión conjunta para ambas atracciones o si se procederá a licitaciones independientes. Esta decisión es crucial, ya que ambas instalaciones son consideradas vitales no solo para el entretenimiento, sino también desde una perspectiva cultural y medioambiental.

Durante una reciente sesión del Pleno del Estado de la Ciudad, el alcalde José Luis Martínez-Almeida anunció que en breve se publicarán los pliegos de concesión para el Parque de Atracciones, cuyo actual contrato data de 1967, y que ha estado a cargo de la empresa Parques Reunidos desde entonces. Almeida mencionó que se priorizará la oferta que contemple la modernización de las instalaciones y la incorporación de nuevas atracciones, en un intento por revitalizar este espacio de ocio que ha visto pasar los años sin cambios significativos.

Carabante subrayó que Madrid posee una oportunidad única para diferenciarse de otras ciudades que han optado por el cierre de zoológicos. En su opinión, perder el Zoo de la Casa de Campo sería inaceptable, dado su valor histórico y medioambiental. Sin embargo, el delegado también admitió que el zoológico necesita una transformación significativa que involucre una inversión considerable. Según Carabante, el futuro de estos espacios urbanos debería ser el de convertirse en centros educativos que promuevan valores de sostenibilidad y respeto por el medio ambiente.

La discusión sobre el futuro del Zoo tomó relevancia en la comisión correspondiente, donde el concejal de Vox, Ignacio Ansaldo, planteó inquietudes acerca de la concesión del Parque de Atracciones. Ansaldo sugirió que la duración de la nueva concesión, fijada en ocho años hasta octubre de 2035, podría no ser rentable, lo que pone en duda el interés de los posibles licitadores. La crítica hacia el Ayuntamiento por haber esperado hasta el último momento para lanzar un pliego improvisado también fue un punto destacado por la bancada de Vox.

En este contexto, Carabante reconoció la necesidad de llevar a cabo una reflexión más amplia sobre la Casa de Campo y sus dos parques, el de Atracciones y el Zoológico. Aseguró que el Ayuntamiento está trabajando en un Plan Especial para esta área, que no solo alberga instalaciones municipales, sino también de la Comunidad de Madrid y de la iniciativa privada. La Casa de Campo es vista como un valioso pulmón verde, con un significativo legado histórico, cultural y ecológico que merece una ordenación adecuada.

El delegado hizo hincapié en la importancia de desarrollar una visión integral que contemple no solo el bienestar de los ciudadanos, sino también la preservación del patrimonio medioambiental. Aunque la competencia para gestionar estos parques es limitada, Carabante se mostró optimista respecto a la posibilidad de atraer nuevos operadores. En su opinión, existen unas tres o cuatro empresas con la capacidad necesaria para asumir dicha gestión, lo que podría asegurar la continuidad y mejora de estas instalaciones emblemáticas en la capital española.