La llegada a Netflix de 'Parque Lezama', la adaptación cinematográfica de la aclamada obra teatral dirigida por Juan José Campanella, marca un hito cultural en el panorama artístico argentino. Esta película representa no solo el regreso esperado de Campanella al cine nacional, sino también una oportunidad para explorar el icónico parque porteño a través de los ojos de sus protagonistas, León Schwartz y Antonio Cardoso, interpretados por los talentosos Luis Brandoni y Eduardo Blanco.
La obra original, que se basa en la pieza estadounidense 'I’m Not Rappaport' de Herb Gardner, tuvo un notable recorrido en el teatro argentino, logrando más de diez años de éxito y 1,170 funciones. Esto le otorga a la adaptación cinematográfica un valor casi documental, ya que refleja la rica historia del teatro en el país. Campanella ha mantenido la esencia del relato, en el que los personajes conversan en un banco del parque, enfrentándose a la inevitable marcha del tiempo y a las tensiones entre el optimismo y el desencanto.
La película, aunque ha recibido críticas diversas, ha logrado captar la atención por su guion y las actuaciones de los protagonistas. Descrita como una comedia generacional que, sin grandes alardes visuales, se apoya en el poder de la palabra, la historia se desarrolla de manera sencilla, generando sonrisas en los espectadores. Con la adición de nuevos personajes como Gonzalo Menéndez Roberts, interpretado por Agustín Aristarán, la dinámica se enriquece sin perder el enfoque en la relación central. El estreno en Netflix permite que esta historia, tan representativa de la cultura porteña, llegue a un público más amplio, trascendiendo las fronteras del teatro tradicional.



