Pájaro azul. Cartas desde el exilio es el título del nuevo libro que compila la correspondencia de la icónica cantante Mercedes Sosa, quien se vio forzada a abandonar Argentina durante la última dictadura militar. Este compendio revela una faceta poco conocida de la artista tucumana, a través de sus cartas dirigidas a su amigo Hugo Otero entre 1978 y 1981. Las misivas, que permanecieron en una carpeta azul durante más de tres décadas, fueron entregadas a la Fundación Mercedes Sosa en 2016, marcando un momento significativo en la preservación de su legado. La edición del libro estuvo a cargo de Araceli Matus, nieta de Sosa, junto a Agustina Pérez Rial y Graciela Goldchluk, quienes han trabajado arduamente para dar vida a este proyecto.

El respaldo del programa Mecenazgo del Ministerio de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires ha sido fundamental para realizar esta publicación, que no solo rescata un valioso documento histórico de la cultura argentina del siglo XX, sino que también se enmarca dentro de un proyecto más amplio. Agustina Pérez Rial, quien también dirige un documental titulado La otra voz, basado en las cartas, prevé su estreno en festivales internacionales para mediados de 2027. Además, se organizará una exposición en el Palacio Libertad en octubre de este año, donde se mostrarán cartas y fotografías de la artista, curada por Francisco Medail y la misma Rial.

El relato sobre el descubrimiento de este material lo ofrece Araceli Matus en el prólogo del libro. En un día de 2016, Hugo Otero, un amigo cercano de Mercedes, llegó a la Fundación portando una carpeta azul repleta de documentos. En sus palabras, Matus describe a Otero como un hombre mayor, dulce y entrañable, que había trabajado en Felfort, evocando recuerdos de la infancia que compartió con su abuela. Entre los papeles que Otero trajo, se encontraban cartas, postales, programas de espectáculos y otros recuerdos que ofrecen una ventana al mundo privado de Sosa durante su exilio.

Las cartas de Sosa no son solo una colección de palabras; son un testimonio de su vida en un contexto de dolor y resistencia. En estas páginas, emerge una voz que trasciende al personaje público conocido por su presencia deslumbrante en los escenarios. A través de sus escritos, descubrimos a una mujer vulnerable que se enfrenta al miedo, la soledad y el anhelo, mientras navega por la complejidad de su vida en el exilio. Las cartas, escritas en aviones, hoteles o desde lo que ella misma llama su "escritorio color burguesía", son un retrato íntimo de sus pensamientos y emociones, en medio de un período turbulento de la historia argentina.

La escritora Gabriela Cabezón Cámara contribuye al libro con un prólogo que reflexiona sobre la dualidad de la voz de Sosa, la que pertenece a todos los argentinos. Cabezón Cámara describe cómo la voz de la artista está entrelazada con la identidad nacional y cómo se convierte en un símbolo de pertenencia. “Es como un territorio al que pertenecemos”, señala, enfatizando la conexión emocional que muchos sienten hacia la música de Sosa. La autora destaca la importancia de encontrar esta voz íntima, que revela una mujer que ama, que sufre y que se preocupa por los detalles de la vida, mientras viaja por el mundo y mantiene un vínculo profundo con su tierra natal.

Este libro no solo es un legado de una de las figuras más emblemáticas de la música latina, sino también una invitación a reflexionar sobre el papel de los artistas en momentos de crisis. Mercedes Sosa, a través de sus cartas, se convierte en un referente de la lucha y la esperanza, al tiempo que nos recuerda la importancia de la memoria y la historia en la construcción de nuestra identidad cultural. La publicación de Pájaro azul abre un nuevo capítulo en la comprensión de su vida y obra, ofreciendo a los lectores una conexión más profunda con la artista que se convirtió en la voz de América Latina, mostrando que, a pesar del exilio, su espíritu nunca estuvo realmente lejos de su tierra.