El legado de Mao Zedong es objeto de debate, con los líderes del Partido Comunista Chino que lo evalúan en un 70% positivo y un 30% negativo. Sin embargo, Frank Dikötter, un destacado historiador que ha explorado a fondo el régimen de Mao, desafía esta simplificación. A través de su trilogía, que incluye un profundo análisis de las atrocidades cometidas durante el Gran Salto Adelante y la Revolución Cultural, Dikötter busca arrojar luz sobre las verdades inquietantes de la historia china, a pesar de que las autoridades continúan ocultando o minimizando estos hechos.

En su nuevo libro, "Red Dawn Over China", Dikötter presenta una visión contundente sobre cómo el Partido Comunista Chino luchó por el poder durante las décadas posteriores a la Primera Guerra Mundial. Su investigación exhaustiva se basa en más de 300 documentos internos del partido que fueron recopilados en Hong Kong, y su objetivo es dar voz a aquellos millones de chinos que sufrieron bajo la represión comunista. A través de su relato, se revela que, en los años previos a la Segunda Guerra Mundial, los comunistas eran un grupo insignificante en comparación con la vasta población china.

Dikötter argumenta que la clave para entender cómo un pequeño grupo logró tomar el control de un país tan extenso radica en la violencia y la disposición a ejercerla. Lejos de ser un movimiento popular que se apoderó del poder de forma natural, la Revolución China fue un acontecimiento inesperado, impulsado más por la brutalidad que por el apoyo popular. Además, el autor señala que Mao Zedong recibió un respaldo crucial de potencias extranjeras, especialmente de la Unión Soviética, que lo ayudaron a consolidar su movimiento en un momento crítico de su historia.