La situación de la industria autopartista en Argentina continúa deteriorándose, evidenciando una falta de señales de recuperación. Según los últimos datos publicados, la actividad del sector registró un descenso interanual de 14,7% en mayo, lo que se suma a una caída acumulada del 8,9% durante el primer cuatrimestre de 2026. Este panorama crítico se ve reflejado en una disminución significativa en todas las categorías de producción, lo que ha derivado en una reducción de los niveles de empleo en el sector.

El informe elaborado por la Asociación de Fábricas Argentinas de Componentes (AFAC) resalta que las ventas de combustible han experimentado un leve descenso del 0,3% en el primer cuatrimestre del año. Asimismo, en el mes de abril, la caída fue más pronunciada, alcanzando un 4,4% interanual. Estos números no solo indican una debilidad en la demanda interna, sino que también sugieren un estancamiento en la recuperación del sector automotriz, que es fundamental para la economía del país.

Por otro lado, las exportaciones de autopartes también han sufrido un golpe, con una disminución del 9,2% en los primeros cuatro meses del año y un 10,1% en el mes de abril. La producción de vehículos no ha sido la excepción, registrando un descenso del 10,1% en abril y un alarmante 18,6% en el acumulado de los primeros cuatrimestres. Este contexto adverso pone en jaque no solo a los autopartistas, sino también a las automotrices que dependen de un suministro constante y eficiente para mantener su operatividad.

El impacto de esta crisis se extiende hacia el empleo, con un relevamiento de la Unión Industrial Argentina (UIA) que indica que el 48,9% de las empresas encuestadas en abril experimentaron una reducción en su plantilla laboral en comparación con el mes anterior. En contraposición, un 40,4% mantuvo sus niveles de empleo, mientras que solo el 10,6% reportó un aumento. Estos datos reflejan una precarización laboral que agrava la situación de los trabajadores del sector.

La capacidad instalada utilizada por la industria autopartista durante abril se situó en un 56,1%, cifra que se encuentra por debajo del promedio del 61,6% registrado en la industria en general. Esta subutilización de capacidad es un indicador preocupante que sugiere que muchas empresas operan muy por debajo de su potencial, lo que a su vez repercute negativamente en la productividad y competitividad del sector.

Ante la posibilidad de una disminución aún mayor en sus niveles de producción, las empresas han comenzado a implementar diversas medidas para adaptarse a esta difícil coyuntura. Entre las acciones contempladas se encuentran la reducción de turnos laborales, que afecta al 9,4% de las empresas, el adelanto de vacaciones (9,1%) y suspensiones temporales (8,8%). Estas decisiones son reflejo de la incertidumbre que reina en el sector y de la necesidad de ajustar costos en un entorno económico cada vez más desafiante.

La situación del sector autopartista no es un fenómeno aislado, sino que se enmarca dentro de un contexto económico más amplio que ha llevado a la pérdida de 4.100 puestos de trabajo en 2025, lo que representa una caída del 7,7% respecto a 2024. Con un panorama tan complicado, es crucial que se implementen políticas efectivas que fomenten la reactivación de este sector clave para la economía argentina, ya que su recuperación es esencial para el crecimiento sostenible del país.