La historia de los hermanos Bonetto es un conmovedor relato que se entrelaza con las sombras de la dictadura argentina. Martín y Ana Julia, hijos de Roberto Bonetto y Ana María Mobili, fueron separados en su infancia tras el secuestro de sus padres el 1° de febrero de 1977. La complejidad de su relación familiar se refleja en las palabras que utilizan al referirse a sus seres queridos, donde la figura de la madre y la tía se amalgaman, así como la del padre y el tío. Este trasfondo emocional es el punto de partida para el libro que han decidido publicar, una obra que busca no solo contar su historia, sino también reconstruirla y darle un espacio a su memoria.

La distancia geográfica de 350 kilómetros entre La Plata y Olavarría no fue un obstáculo insalvable para los hermanos Bonetto, quienes a pesar de las circunstancias adversas lograron mantener un vínculo a lo largo de los años. A través de cumpleaños, visitas y conversaciones, ambos construyeron una relación que, si bien no fue sencilla, se cimentó en el amor y el deseo de conocer sus raíces. El libro, que ahora presentan, se convierte en un testimonio visual y literario que entrelaza poemas de su madre, recuerdos y relatos de personas que conocieron a sus padres, ofreciendo así una mirada íntima a su historia familiar.

El libro, que se lanza en el marco del 50° aniversario del golpe militar en Argentina, no solo es un homenaje a la memoria de sus padres, sino también una respuesta a la realidad actual. En un contexto donde aún persisten discursos de negación y deslegitimación de las luchas por los derechos humanos, Martín y Ana Julia sienten la necesidad de alzar sus voces. En sus palabras, la creación del libro no es meramente un ejercicio literario; es un acto de resistencia y reivindicación que busca desafiar la amnesia colectiva y recordar lo que ocurrió en el pasado.

Ambos hermanos han encontrado en este proyecto un espacio de encuentro con sus padres, quienes fueron parte de una generación de jóvenes comprometidos con la justicia social. Roberto Bonetto, arquitecto y militante de la Juventud Peronista, y Ana María Mobili, psicóloga y activista en barrios vulnerables, fueron parte de un movimiento que buscaba transformar la sociedad. Este legado, aunque truncado, sigue vivo en la memoria de sus hijos, quienes a través del libro intentan visibilizar no solo su historia familiar, sino también el contexto histórico que los rodeó.

La realización del libro tomó más tiempo del esperado, pero finalmente ven la luz en un momento crítico para la memoria colectiva argentina. En un clima donde las redes sociales a veces se convierten en un campo de batalla por la verdad, los hermanos Bonetto enfrentan comentarios despectivos sobre la memoria de sus padres y de las Abuelas de Plaza de Mayo. Con una mezcla de tristeza y determinación, Martín expresa que hay quienes no comprenden la profundidad de lo que se vivió durante la dictadura, y su libro se convierte en un intento de educar y crear conciencia sobre el pasado.

La publicación de este libro no solo representa un acto simbólico, sino que también se erige como un testimonio de la resiliencia de una familia que, a pesar de las adversidades, sigue buscando respuestas y justicia. Al abrir las páginas de su obra, Martín y Ana Julia no solo comparten su historia, sino que también invitan a la sociedad a reflexionar sobre el dolor, la pérdida y, sobre todo, la memoria. En sus palabras, el deseo de tener un lugar donde sus padres y ellos pudieran estar juntos para siempre se materializa en cada página, convirtiendo el libro en un refugio de amor y memoria que perdurará en el tiempo.