Las conocidas lágrimas de felicidad han sido científicamente nombradas como "kama muta". Este término, adoptado por psicólogos de diversas partes del mundo hace poco más de diez años, describe una emoción que surge en momentos de conexión profunda, como un abrazo inesperado, un gesto altruista o un reencuentro conmovedor. Según un análisis de The Times, esta experiencia emocional no solo mejora el bienestar personal, sino que también fortalece los lazos entre las personas en diferentes culturas.

El término "kama muta" proviene del sánscrito y se traduce literalmente como "conmoverse por amor". Su inclusión en el ámbito de la psicología se produjo debido a la necesidad de nombrar una emoción que, aunque se presenta en historias universales y situaciones cotidianas, carecía de una designación clara. Desde 2013, investigadores como Alan Fiske de la Universidad de California en Los Ángeles han estudiado este fenómeno, observando que el llanto en momentos de felicidad no puede ser explicado como una reacción a la tristeza, sino que se origina en una experiencia emocional compartida.

El "kama muta" se manifiesta en diversas situaciones, desde la asistencia a una boda hasta la visualización de videos entrañables de animales en las redes sociales. Los estudios indican que las personas pueden experimentar esta emoción ante escenas tan variadas como gatitos jugando o imágenes del universo. Este estado emocional se caracteriza por sensaciones físicas como nudo en la garganta, escalofríos y una calidez en el pecho. Además, la experiencia de "kama muta" no solo es individual; también fomenta comportamientos prosociales e incrementa la empatía, ya que quienes la experimentan suelen sentir el impulso de realizar gestos de amabilidad hacia los demás.