La reciente aparición de Kate Middleton en la alfombra roja de los Premios BAFTA 2026 marcó su regreso a la vida pública en un momento complicado para la familia real británica. La princesa de Gales, acompañada por el príncipe Guillermo, asistió a la gala realizada en el Royal Festival Hall de Londres, poco después de la detención de Andrés Mountbatten-Windsor, hermano del rey Carlos III. Este evento, que destaca en el calendario del cine británico, se convirtió en un símbolo de apoyo y unidad institucional en medio de la controversia que rodea a la monarquía.

El evento congregó a celebridades de renombre internacional, como Leonardo DiCaprio, Kate Hudson y Emma Stone, entre otros. Sin embargo, la llegada de los príncipes de Gales acaparó gran parte de la atención, recibiendo una cálida ovación del público presente. La reaparición de Kate fue especialmente significativa, ya que no asistía a los BAFTA desde 2023, año en el que se le diagnosticó cáncer. Afortunadamente, la princesa ha compartido que su enfermedad ha entrado en remisión, lo que le ha permitido retomar sus compromisos oficiales.

Para la ocasión, Middleton eligió un espectacular vestido de Gucci, confeccionado en tul y en una paleta de tonos que abarca desde el rosa empolvado hasta el frambuesa. Este diseño, que presenta un escote barco y una falda con cola en terciopelo burdeos, fue estrenado originalmente en 2019 y complementó perfectamente el esmoquin del príncipe Guillermo. Además, la princesa lució joyas de Cartier que pertenecieron a la difunta reina Isabel II, así como un clutch de terciopelo, creando un look que resaltó su elegancia y solemnidad en una noche tan especial. La participación de la pareja real en este evento no solo fue un acto de estilo, sino también un claro mensaje de solidaridad hacia la industria del cine británico en un contexto personal y familiar delicado.