En un evento cultural sin precedentes, la reconocida fotógrafa mexicana Graciela Iturbide inauguró su primera exposición en Guatemala el pasado sábado, en el Centro Cultural de España. Este acontecimiento marca un hito en la difusión del arte contemporáneo iberoamericano en la región, ofreciendo al público guatemalteco la oportunidad de sumergirse en la visión única de una de las artistas más influyentes del continente. La exhibición se lleva a cabo en el emblemático Edificio Lux, situado en el corazón del Centro Histórico de la capital guatemalteca, un lugar que resuena con la historia y la cultura del país.
La muestra presenta un total de 74 fotografías que abarcan cinco décadas de la prolífica carrera de Iturbide, quien ha sido galardonada con múltiples premios, incluido el prestigioso Premio Princesa de Asturias de las Artes en 2025. Entre las series más destacadas se encuentran "Juchitán", "Seris" y "Pájaros", cada una de las cuales refleja la profunda conexión de la artista con su entorno y las comunidades que ha retratado. Iturbide ha mencionado que cada imagen es el resultado de su constante búsqueda personal y de la preparación necesaria para interpretar la realidad que observa durante sus viajes.
La artista compartió con entusiasmo su experiencia al presentar su obra en un país donde nunca antes había expuesto, a pesar de haber sido jurado en concursos de fotografía en Guatemala. "Para mí es un honor que me hayan invitado aquí a Guatemala. Yo ya había venido a ser jurado de fotografía, pero nunca había expuesto, entonces es la primera vez que expongo y me siento muy feliz", expresó Iturbide, reflejando su alegría por poder conectar con un nuevo público.
En cuanto a su proceso creativo, Iturbide reflexionó sobre la importancia de la formación intelectual en su trabajo. "Atrás de la cámara hay un ojo que es uno mismo con todas las influencias que uno ha tenido de la lectura, la música; si es lo que me enseñó Manuel Álvarez Bravo: lea mucho, vea mucha pintura... Entonces yo lo hago como un documento y tomo lo que me sorprende", comentó la fotógrafa, subrayando la relevancia de la curiosidad y la educación en su práctica artística.
La serie "Juchitán" es especialmente notable, ya que retrata un matriarcado en Juchitán de Zaragoza, Oaxaca, donde las mujeres ocupan el rol central en la administración económica de la comunidad, desafiando los estereotipos de género tradicionales. Por su parte, la serie "Seris" documenta la vida de una comunidad indígena en el desierto de Sonora, destacando su capacidad para fusionar tradiciones ancestrales con elementos contemporáneos, como la música grabada.
La exhibición, curada por la española Elena Navarro, no solo resalta el talento de Iturbide, sino que también abre un espacio de diálogo entre el arte y la sociedad guatemalteca. La entrada es gratuita y la muestra permanecerá abierta al público hasta el 18 de julio, lo que permite que un público amplio y diverso tenga la oportunidad de apreciar la profundidad y el significado de su obra. En tiempos donde el arte se presenta como un vehículo de reflexión y conexión, la llegada de Iturbide a Guatemala es un regalo para una comunidad que busca constantemente nuevas formas de comprender su identidad cultural y su historia.
Así, la exposición de Graciela Iturbide se convierte en un puente que une visiones, historias y culturas, reafirmando el poder del arte como medio de comunicación y comprensión entre pueblos. Queda claro que la obra de Iturbide no solo captura imágenes, sino que también narra las complejidades de la experiencia humana a través de su lente, invitando a todos a mirar más allá de lo superficial y a descubrir las historias que se esconden en cada fotografía.



