Fernando Noy, figura emblemática de la cultura porteña, recuerda con nostalgia sus inicios en la bohemia de Buenos Aires. "Mi vida tiene cuatro capullos; la comparo con un trébol de cuatro hojas. Pasé por el hippismo en el '65 rodeado de personas que luego se convirtieron en leyendas, como Miguel Abuelo o Tanguito", evoca el poeta y performer, quien ha sido testigo de la contracultura argentina durante más de cinco décadas. En sus reflexiones, Noy muestra su habilidad para convertir experiencias personales en poesía, afirmando: "Si no hay poesía, no existe nada". Esta frase encapsula su esencia, su vida entera dedicada a la creación artística.

A punto de cumplir 75 años, Noy atraviesa un 2026 repleto de reconocimientos y nuevos proyectos. Ha sido nombrado personalidad destacada de la cultura y se prepara para publicar su obra "Poesía reunida 1985-2026", que ha sido premiada por el Fondo Nacional de las Artes. Además, protagoniza el documental "Lo Noy, carnaval de las almas", dirigido por Mario Varela, el cual fue presentado en el BAFICI y ha generado gran expectativa en el público. Con una voz llena de emoción, Noy comparte su visión sobre el arte: "Abril, para mí, no es el mes más cruel, sino el más maravilloso".

Este domingo se llevará a cabo la última función de "Andén alucinado" en El Galpón de Guevara, un espectáculo donde convergen la poesía, la ópera contemporánea y la memoria personal. Noy describe su obra como "un engrudo lírico-musical", donde cada elemento se entrelaza en una experiencia única. Esta obra no solo es una muestra de su talento como poeta, sino que también refleja su profunda conexión con la vida y el arte, que son, para él, indisolubles.

En una entrevista reciente, Noy profundiza sobre el significado de "Andén alucinado" en su vida actual. "Rescata un poco del espíritu de Hair; tiene afinidades con un proyecto anterior, 'La ópera del linyera', que desarrollé junto a Melingo. La música y el teatro siempre han estado entrelazados en mi trabajo", señala con entusiasmo. Su pasión por los espectáculos musicales es evidente, y Noy se muestra abierto a nuevas colaboraciones siempre que tenga la oportunidad.

En cuanto al documental, Noy lo describe como un viaje introspectivo. "Es el yo escindido que se convierte en poesía, un ejercicio poético muy bien realizado por Mario Varela. Trabajamos juntos casi un año, improvisando y creando. Logró condensar mis monólogos de vida en espacios tan inusuales como el subte, evocando recuerdos que me han marcado", explica. Esta obra se presenta como una fusión entre ficción y documental, lo que la hace aún más intrigante para el espectador.

La antología de su obra poética, que reúne sus siete libros, fue preparada por la talentosa poeta Roxana Artal, quien realizó una meticulosa labor de recopilación. Noy expresa su alegría por poder ver sus escritos reunidos, una realización de viejas aspiraciones que lo acompañan desde su infancia. La publicación es tanto un homenaje a su trayectoria como un regalo a sus seguidores.

Con tantas actividades y reconocimientos, Fernando Noy parece estar viviendo un momento álgido de su carrera. Refleja una profunda gratitud hacia la vida y el arte, afirmando que "el merecimiento de las cosas es recíproco". Para él, la capacidad de crear y compartir lo poético es un don que debe ser valorado y celebrado, tanto por el artista como por el público. En este sentido, sus 75 años no son solo un hito personal, sino también un tributo a la comunidad artística que lo rodea y que ha influido en su obra a lo largo de los años.